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Aikido. Parte II - ConCiencia Magazine

AIKIDO, EL CAMINO DE LA ARMONÍA PARTE II · Laura Costa

Oct 13, 2020 | Deporte

Por: Laura Costa, Equipo ConCiencia Magazine.

Como continuación de nuestro artículo anterior, seguimos profundizando en este bello arte de la mano del Maestro Lorenzo Coll.

CM: ¿Cómo se considera al otro en Aikido?

LCS: En Aikido el estudio gira entorno a las relaciones. Desde un punto de vista práctico aparecen dos roles, Tori y Uke. Tori es el que realiza la técnica, Uke el que la recibe. Uke abandona su centro para lanzar un ataque hacia Tori y éste neutraliza el ataque, aplicando el movimiento de Aikido. Esta sería una visión simple de ambos roles. Es importante tener en cuenta que la misma persona irá alternando ambos roles y en mi opinión en ambos casos estará estudiando Aikido. 

Se trata de un estudio del propio centro, de la conexión con el otro y de la unificación del movimiento de ambos. Tori no destruye a Uke, lo guía mediante la unión del movimiento de ambos cuerpos. Uke trabaja para recuperar su centro y equilibrio, y volver a proyectar su energía hacia Tori, en nuestro caso, a través de un ataque. Ambos roles requieren de un estado de atención y presencia y ambos pueden intercambiarse en un momento dado si se rompe la conexión entre ellos.

 

Aikido - Lorenzo Coll

CM: ¿Cuál es la parte de filosofía que más te llamó en el Aikido?

LCS: Llegué a las artes marciales por mi padre. Él había practicado Aikido en el pasado. Abrieron un Dojo de Karate cerca de donde vivíamos y me inscribieron. Yo era muy pequeño por aquel entonces, tenía nueve años y no sabía nada acerca de las artes marciales. Con el tiempo me fue gustando la práctica, me aportaba sobretodo seguridad y confianza. A los veintiún años dejé el Karate y empecé a interesarme por el Aikido. No fue hasta un año después que empecé a practicar. Al principio no entendía nada, pero sentía mucha curiosidad. 

Han pasado bastantes años y a cada instante sigo descubriendo algo nuevo, incluso en los ejercicios más básicos. La filosofía del Aikido reside y se transmite a través de su práctica. Hay mucha literatura al respecto, alguna muy interesante, pero se debe experimentar en el tatami. A día de hoy, lo que más me atrae del Aikido es la importancia de encontrar el lugar donde el conflicto se transforma en armonía en cada instante.

 

CM: ¿Cómo la filosofía del Aikido te acompaño a entender tu propia visión de la vida?

LCS: Para mí el Aikido es una forma de estar en el mundo. Podemos vivir en conflicto o en armonía dependiendo de cómo afrontemos cada instante. Estar atentos, desarrollando nuestra sensibilidad y estar presentes, a través de un centro fuerte nos permite tomar conciencia de nuestra relación con todo. Esto nos permite encontrar nuestro lugar sin entrar en conflicto con las circunstancias. Esto es naturalidad, paz y libertad para mí.

Aikido - ConCiencia Magazine

CM: ¿De qué manera el Aikido ilustra el arte de la paz?

LCS: Creo que en primer lugar debemos plantearnos qué es la paz. Pienso que la armonía, naturalidad y paz tienen un sentido similar en Aikido. Este es un trabajo personal. No puede haber paz con los demás si no hay paz en uno mismo. Debemos eliminar toda intención de dominar o doblegar a otros, así aparece el camino.

 

CM: ¿Qué es para ti la paz?

LCS: O’Sensei Morihei Ueshiba decía que debemos estar situados en el puente flotante entre el cielo y la tierra. Yo entiendo esto como el estado en el cual lo que haces y lo que piensas está alineado. La paz no depende de las circunstancias sino de cómo nos movemos dentro de ellas. Relaciono este puente flotante con el corazón, situado entre el “hara” que nos une a la tierra y la mente que nos eleva hacia el cielo. En palabras del maestro Endo Seishiro sensei, el Aikido es el camino de la búsqueda del corazón. Cuando uno se alinea de esta forma, siente paz y felicidad.

 

CM: ¿Qué importancia tiene nuestra conciencia en este arte marcial?

LCS: La conciencia es la capacidad de reconocernos. Saber qué somos y cómo estamos y reconocer todo lo que nos integra. Aikido requiere atención y presencia. Esto es autoconocimiento y conciencia. Conocerse y por supuesto aceptarse e integrar todo lo que somos son aspectos clave para poder andar el camino del Aikido. Esto es importante si queremos profundizar en la práctica.

 

CM: ¿Podrías explicarnos cómo se plasma uke y tori en la vida cotidiana?

LCS: A veces se interpreta a uke como el malo en una película. Uke ataca y tori se defiende. Pero este no es el significado original de estos términos. Si pensamos así creo que lo único que conseguimos es alimentar nuestro ego y alejarnos de la idea de Aiki. Literalmente tori es el que da y uke el que recibe. De alguna forma nos pasamos toda nuestra vida en el Dojo haciendo unas veces de tori y otras de uke. Poca gente se pregunta por qué y muchos buscan explicaciones prácticas. Es cierto que se necesita a alguien para practicar, pero en Aikido no hay competencia a ningún nivel. De hecho, si vemos a tori y uke con comportamientos distintos, pienso que llegamos a un punto donde no podemos avanzar. Pensar así respecto a tori y uke para mí es una fantasía, un teatro, e incluso parece un caso de doble personalidad. Pienso que todos y todo puede ser tori y uke. Hay algo muy interesante en el trabajo de uke. En el momento en que «ataca» a tori, pierde su centro y su equilibrio. Atacar es abandonar el propio centro para ir hacia el centro del otro. Dentro del movimiento de Aikido, el trabajo de tori será el de mantener a uke en desequilibrio, sin abandonar su centro. El trabajo de uke será el de recuperar el equilibrio. Cada día vivimos situaciones de desequilibrio similares, un error, un fallo de atención en cosas cotidianas: perder las llaves, tropezar con un escalón, reñir con alguien. También en otras ocasiones nos sentimos naturalmente bien, equilibrados, en nuestro sitio. Es una sensación agradable. Pienso que es tan simple como eso.

 

Aikido - Lorenzo Coll
Aikido - Lorenzo Coll

CM: Hay algo que siempre admiré, es que aprendemos a caer antes de todo. ¿Cómo piensas que podría influenciar en la vida cotidiana si aprendemos a caer y a levantarnos antes de cualquier cosa?

LCS: Si profundizamos en la idea de caer, más allá del sentido literal, veremos que es algo habitual en la vida. Errores, olvidos, accidentes, malentendidos. Hace poco falleció mi padre. Estábamos muy unidos. Él era aún joven, muy activo y compartimos muchas cosas juntos, incluyendo el Aikido. Es una experiencia dura. Algunos de mis alumnos estaban preocupados por cómo saldría adelante. Pienso que el Aikido me ha ayudado a encarar esta situación de forma positiva. Hay muchos momentos de tristeza, no podría ser de otra forma, pero siento que el dolor puede ser aceptado y entonces gran parte de él se convierte en agradecimiento hacia mi padre. Entonces surgen nuevas fuerzas para seguir adelante, por él y por todo el grupo. Todos caemos constantemente de una forma u otra en nuestro paso por esta vida. Caer y no dañarnos me parece un aprendizaje muy valioso.

CM: ¿Nos podrías explicar la importancia de la vista general en Aikido? Y ¿cómo lo podemos entender en la vida general?

LCS: Una visión general es sinónimo de atención. La mirada y la mente tienen una relación muy estrecha. Si ponemos la mirada en algo muy determinado, nuestra mente queda atrapada en ello. Esto nos quita libertad, quedamos atrapados. Ciertamente hay ocasiones en que debemos centrar nuestra atención, sobretodo en tareas específicas. En nuestro día a día, cuando no estamos centrados en una tarea específica, podemos desarrollar una visión que nos permita captar los cambios y sutilezas que ocurren a nuestro alrededor.

 

CM: ¿Qué importancia tiene el ego y la mente en la práctica de este arte de la paz?

LCS: El ego y la mente pueden ser tremendamente útiles aunque también pueden dominarnos. Nos permiten captar las circunstancias y a la vez nos sitúan en el espacio y el tiempo. Son herramientas fundamentales, pero debemos entenderlas como una parte más. Ocurre en ocasiones que se trata de comprender el Aikido con la mente. Pienso que esto es un error. Creo que el Aikido debe comprenderse de una forma integral, a nivel de cuerpo, mente y espíritu. 

En mi opinión, debemos ir de la experiencia a la filosofía y no al revés. Si no, corremos el riesgo de vivir una fantasía. Ocurre a veces que las personas dicen una cosa y hacen otra, hablan de armonía pero en su práctica esto no se refleja. Ocurre incluso que a pesar de que exteriormente veamos suavidad en los gestos, existe en el interior una intención de dominar o doblegar al otro. Hay que tener cuidado con eso. Una frase para mí muy importante que dice Masakatsu Agatsu Katsuhayabi, que se traduce como «La verdadera victoria es la victoria sobre uno mismo. Que ese día llegue pronto». La mente clasifica y divide, es su función y así nos permite percibir el universo. 

Como ocurre con la mirada, es una función útil y necesaria, pero también puede llevarnos a un callejón sin salida. Si somos capaces de entender la mente como una herramienta y no como una verdad absoluta, podremos integrar todo lo que somos. El Aikido tiene como objetivo final lograr la unidad, más allá de las barreras que construye la mente y que intentan determinar dónde termino yo y donde comienza el otro. 

Aikido. Parte II en ConCiencia Magazine

Respecto al ego en el Aikido, he conocido a gente que lo utiliza para llegar más lejos en la trasmisión del Budo, como un trampolín, y esto es positivo en mi opinión, siempre que pueda controlarse. Otros, en cambio, utilizan, o más bien son utilizados por su ego para imponer su visión sobre los demás y criticar otros caminos. Pienso que esto no hace más que alejarnos de la verdad y de los demás. Creo que debemos andar nuestro camino con quienes decidan acompañarnos, experimentar, buscar con sinceridad y estar abiertos al instante presente, entendiendo que el ego y la mente solo son una parte más, con su función y sus limitaciones.

 

CM: Imaginate siendo Sensei dentro de 150 años ¿qué le dirías a la Humanidad?

LCS: Biológicamente hablando sería extraño, aunque no sabemos qué nos deparará el futuro. En cualquier caso, no lo sé. Todo cambia. Puede que fuera distinto en muchos aspectos a lo que digo ahora, pero pienso que coincidiría en la idea de buscar en nuestro interior la armonía, la plenitud, la naturalidad y la paz en cada instante.

Aikido - el camino de la armonía

Desde ConCiencia Magazine queremos agradecer a Lorenzo Coll esta entrevista realizada por nuestra colaboradora Laura Costa y su introducción en esta disciplina.

Por: Laura Costa, Equipo ConCiencia Magazine.

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