Por: Sergio Arango Pérez

La astrología es una herramienta matemática para la elevación de la conciencia, en la que se interpretan los astros para la evolución, la sanación y la identificación de la realización personal, empresarial, de un país y hasta del mundo entero. 

Tiene muchos usos, ya que nos permite ver el pasado, el presente y el futuro, así como también el cuerpo, la mente y el alma; o el consciente, el inconsciente y el supraconsciente. Es decir, nos muestra todo.

Desde la prehistoria (40.000 a 10.000 a.C.) hasta el día de hoy, hay registros de cada período de la humanidad en este planeta sobre la sincronía entre los astros y el clima, las inundaciones, los temblores y erupciones volcánicas, hasta la comprensión de los biorritmos de todos los seres vivos a la luz de los movimientos de los astros.

Todas las civilizaciones antiguas crearon un mecanismo para interpretar los planetas, lunas, asteroides, cometas y estrellas, dándole una interpretación de acuerdo a los acontecimientos que ocurrían posteriormente y que en la medida en que se repetían una y otra vez, cada vez que se formaban, se logró verificar y comprobar, hasta el día de hoy.

Religiones y políticas llenas de miedo y avaricia se han encargado de reprimir esta ciencia que cuando es bien estudiada y se usa con consciencia, desde el amor incondicional, es posible transformar la duda en certeza, la enfermedad en salud, la rabia en perdón y aprendizaje y los antivalores o karmas en valores, cualidades y virtudes o dharmas.

ConCiencia a través de los astros. ConCiencia Magazine

Cada astro representa una parte de nosotros, tanto a nivel físico, como a nivel mental y espiritual. En la medida que observamos cómo se encuentran allá arriba podemos entender cómo estamos cada uno de nosotros aquí abajo, en cada una de las áreas de nuestra vida: personal, económico-laboral, conocimiento, familia, afectivo, salud, espiritual, social y diversiones. 

Además, podemos sanar el pasado entendiendo el para qué de cada situación en la vida y también es posible prever posibles situaciones de futuro con la intención de generar las herramientas necesarias para cada momento que la vida nos pone. En muchos casos, en la medida en que aprendemos lo que deberíamos de dicho acontecimiento, ya el suceso no ocurre porque la intención no es que la vivamos, sino que la aprendamos. 

Todo ello nos permite concluir que la ConCiencia trasciende la astrología.

Por: Sergio Arango Pérez

Psicólogo de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz (Bogotá); máster en métodos biológico-naturistas y homeopatía de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (España); especialista en bioneuroemoción, coaching, técnicas de liberación emocional, docente de astrología con énfasis en gemoastrología, astromedicina, psicoastrología y astrología kármica, profesional en feng shui y astrología china Ba Zi.