Por: MariLuz Rojas Zurita

¡Cuando llegas a este mundo, siempre hay una bienvenida!

Mamá esperando verte la carita, papá al lado apoyándola en esa experiencia de traerte al mundo y una matrona, médicos, enfermeras, todos esperando tu llegada. Desde el momento en que sales a la luz te cuidan, te limpian, te abrigan…Te dan una buena acogida.

Si tus padres biológicos no están preparados para recibirte puede ser que te esperen unos padres adoptivos que seguro están llenos de ilusión, alegría y ansias de cuidarte.

Luego, esos padres te llevan a casa donde te llenan de amor, de cuidados y te acompañan durante tu crecimiento con la mejor de sus intenciones.

Además de tus padres, también hay una tierra que te recibe, tu ciudad, tu país, con todo lo que tiene para ofrecerte: sus frutos, sus costumbres, sus alimentos típicos, que aprendes a saborear y disfrutar desde tus primeros meses. Un entorno en el cual aprendes a moverte, socializarte y donde comienzas a tener tus grupos, creando así un sentimiento de pertenencia a ellos.

conectando con tus orígenes, tus raíces, Mariluz

   

Por lo general, no sueles ser consciente de todos los regalos que te ha dado esa tierra que te vio nacer hasta que te vas de ella. Cualquiera sea el motivo que te hace emigrar, ir a otro país, ya sea por estudios, ya sea a buscar mejores ingresos económicos, ya sea a compartir tu vida con alguien que te está esperando en ese otro mundo, sea cual sea el motivo, eliges separarte de esa tierra donde naciste, sin darte cuenta de manera consciente que te estás separando de tus raíces.

Es muy importante honrar ese suelo y agradecerle por todo lo que te ha dado, por haberte acogido y acompañado en tu crecimiento, ya que esta tierra que te vio nacer, es la que te recibió a la vida, te acogió en tu crecimiento y te dio un entorno donde se formó tu carácter.

Es posible que no hubieras salido nunca de allí y también deberías agradecer y honrar a este territorio que te acoge y al cual perteneces.

Esta tierra que te vio nacer, te vio reír, te vio soñar, te vio llorar, te vio vivir.

HONRAR la tierra que te dio la bienvenida es honrar el lugar donde has nacido, mirar tu procedencia, agradecer e integrar todo lo que has recibido. Solo de esta manera podrás transitar con toda la fuerza de tus orígenes por cualquier espacio que elijas caminar.

MariLuz Rojas - ConCiencia Magazine
Por: MariLuz Rojas Zurita.
Terapeuta Holística. Facilitadora en Constelaciones familiares.
Coaching Periodismo y ciencias de la comunicación.
mariluzrojaszurita@gmail.com · +34 659 18 26 65