La Memez de Occidente

 

El 11 de septiembre de 2021, Occidente hizo entrega oficial del país asiático, con previo acuerdo con los talibanes de Afganistán. Dejando a su suerte a 18 millones de mujeres, cuya vida de encierro terminó cuando Estados Unidos y sus aliados tomaron “control” de Afganistán. La salida provocó el retorno de la Burka y de los nuevos mandamientos del Talibán.

 

Desde el 17 de septiembre se inició el 69 SSIFF en El País Vasco. La radiotelevisión oficial de esta comunidad no cesaba de emitir quejas sobre la condición femenina de l@s español@s, pues sus libertades no se corresponden a los tiempos que fluyen.

 

Es una verdadera lástima que todo el ingenio femenino y feminista, no se haya pronunciado con vehemencia, por la condición en que Europa y los Estados Unidos dejaron a las mujeres bajo el nuevo régimen NeoTalibán. Supuestamente reformado, para actualizar sus mandamientos, creando una alianza entre lo religioso y lo político a nivel glocal. 

 

El feminismo y las mujeres occidentales, que viven bajo regímenes democráticos, no realizaron acciones sustantivas en apoyo de sus congéneres afganas. Se afirma y se subraya, que todos los grupos globales, no pudieron ejercer fuerzas contrarias en los gobiernos, que tomaron la decisión de la traición y el abandono.

 

Ahora, sin embargo, se han creado lobbies, para impedir que se le entregara el premio Donostia a Johnny Depp, por su mal comportamiento, que arrastra desde su infancia hasta la época en que cayó en desgracia, por golpear a su esposa. El feminismo creó una primera línea para desacreditar al máximo la increíble figura del actor de las mil caras, y estigmatizarlo hasta lo más bajo, para hacerlo ver como un despojo contemporáneo del machismo interminable.     

 

Mutaciones Dramatúrgicas

Penélope Cruz, siguiendo el “look” que la ha caracterizado en las entregas de premios, tanto en Cannes como en Venecia, la han convertido en una vedette de las portadas de la moda en muchas revistas españolas y del mundo. Así expresiva, alegre y con un traje sensual lleno de glamour, se acercó con el símbolo del premio Donostia a la actriz seleccionada este año Marion Cotillard. Estampó su beso de amistad en la mejilla de su querida colega, antes de entregar el galardón, que le otorgó Donostia Zinemaldia 69, por su destacada obra desde 1993 hasta el presente. Muy buena selección como se podrá comprobar a continuación, con el gran conjunto de películas en las cuales ha tenido un papel estelar. La actriz lució un vestido de gala en color negro vaporoso y sutil, desnudos sus hombros, y una bella cara llena de dulzura, con atisbos de lágrimas que hacían destellar sus ojos al recibir tan merecido premio.