Por: MariLuz Rojas Zurita

La felicidad, el bienestar, la paz mental y la satisfacción son sentimientos que todos deseamos en nuestra vida.

Puede ser que durante mucho tiempo solo hubiéramos vivido con la imaginación de la felicidad, pero no llegar a experimentarla, ya que nos quedaríamos atrapados en una ilusión de la felicidad ideal e inalcanzable.

Mientras nos quedamos aferrados a esa idea, nos olvidamos de vivir nuestro presente, que transcurre en cada instante, lleno de oportunidades, momentos, hechos y experiencias.

Si solo pudiéramos ver cada uno de estos momentos con toda la riqueza, enseñanzas y aprendizajes que trae, quizás no perderíamos el tiempo esperando que llegara esa felicidad tan ansiada que tenemos en la cabeza y sería posible que la encontráramos ahora.

editorial, la felicidad

Los momentos de felicidad son instantes que duran un tiempo determinado y lo que queda después es el sabor de ese estado. En aquella ocasión nos sentimos parte de la experiencia, reconectamos con nosotros, con los demás y con la naturaleza.

La felicidad trae plenitud, nos abrimos a vivir las emociones sin bloqueos, sin sufrimientos, sin atajos. Mientras más momentos tengamos de felicidad más bienestar tendremos en nuestro ser.

De esta manera podríamos decir que la felicidad es un estado de satisfacción pleno de disfrute en nuestra vida.

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Posiblemente la clave esté en poder aceptar nuestra realidad presente y aprender a gestionarla tal como es. Y en vez de idealizar un futuro, podríamos dedicarnos a lograr más herramientas para tomar nuestra condición, sostener nuestra historia de vida y nuestro pasado.

Entonces para vivenciar la felicidad, debemos aprender a situarnos en el presente, disfrutar del aquí y ahora, siendo plenamente conscientes. Aceptar las experiencias tal y como llegan, sin ponerles una etiqueta de negativas o positivas.

Cuando nos concentramos en cada detalle, por ínfimo que nos pueda parecer, aprendemos a disfrutar de las situaciones. De este modo, nos implicaremos en cuerpo y alma e incluso cambiaremos nuestra percepción del mundo que nos rodea.

Por: Mariluz Rojas Zurita

Equipo de ConCiencia Magazine