El Hombre Protésico 

 

En la historia de los trasplantes tenemos datos de civilizaciones antiguas como la persa, griega, azteca y la inca,  en que se conocen imágenes que alimentan el imaginario de lo que podría ser un «xenotrasplante».

 

En el caso de las prótesis, las encontramos en los relatos míticos que en algunos casos le permiten al ser humano mejorar su condición, al haber perdido uno de sus miembros, o en otros mejorar su condición biológica, para realizar proezas, gracias a los artilugios de los artesanos, del «ingeniator» y posteriormente de los primeros cirujanos, quienes no eran considerados todavía médicos, muy activos gracias al arte de la guerra y sus consecuencias.

 

Basta recordar a Dédalo, quien sobrepasando su temor a los dioses infringe las leyes naturales, dotando a su hijo Ícaro con alas para poder huir de la isla de Creta y del laberinto del minotauro. Y en cuanto a los injertos, se encuentran en las narrativas cristianas como milagros, tal como sucedió en la época romana: Cosme y Damián trasplantan la pierna de un esclavo a la de Justiniano que la tenía enferma.     La cirugía, es por lo tanto, una técnica que penetró en los imaginarios de diferentes pueblos del planeta.

 

Ya en el siglo XVI se producen los primeros tratados quirúrgicos, como el de Gaspar de Tagliacozzi en 1597. David Harvey, uno de los primeros médicos en descubrir el funcionamiento del corazón, establece los parámetros más sólidos hasta entonces logrados y que servirían para los siglos venideros, al considerar que el hombre era una máquina como lo había descrito La Mettrie y consideraba a ese órgano como una bomba hidráulica.

 

En el siglo XX se realiza el primer trasplante de un animal al hombre y el cirujano Mathieu Jaboulay en 1906, inicia una larga tradición de la cohabitación entre el cerdo y el ser humano.        

 

fuente: Atlas Akal del Futuro 

 Órganos a crédito

La velocidad se agudiza cada vez más y la humanidad prosigue su camino en reinventarse constantemente, después de haber alcanzado la cúspide de su evolución biológica. Presenciamos actualmente la proliferación de lo que antes parecía imposible: la consideración del cuerpo humano como una máquina a semejanza de los dispositivos industriales 4.0, Francia, hace poco anunció el primer trasplante de un corazón, fabricado a partir de células humanas, suponiendo que entrabamos definitivamente a la era de los trasplantes sin rechazo por parte del receptor. La fabricación personalizada está a la orden del día, las prótesis se han vuelto disponibles para todas las personas que lo puedan costear. Es un futuro plausible que ya han avizorado los mercaderes de la vida, las sociedades seguirán viviendo en regímenes plutocráticos, la más leve falla en los pagos concertados, para llegar a poseer la prótesis definitivamente, si no se cumplen, dan derecho a su retiro por parte de las multinacionales que las producen. Los recolectores están atentos.

Ritmos y tecnología

Los torrentes de flujos, los impulsos, las cadencias, los ritmos, los altos, los bajos, las corrientes, los equilibrios, las emisiones, los contactos, el relampagueo, la palpitación, todo un universo de ritmos y frecuencias, atravesando al cuerpo humano.                 

El ritmo-análisis y la ritmología, son indispensables para saber si el cuerpo sufre una dolencia, o si pronto la tendrá, el corazón se encuentra cubierto de  un sinnúmero de células que producen electricidad y una autonomía, que hace que el corazón se mueva constantemente miles y millones de veces, antes de detenerse definitivamente. Si el cuerpo falla en sus ritmos, estos tendrán que ser técnicamente relevados, gracias a las prótesis que así lo permitan. La invención del marcapasos, ha permitido que los corazones del mundo sigan palpitando, hasta 10 años sin recargar sus baterías por el momento, pues se avecinan nanoprocesadores que harán de los ritmos un palpitar sin tiempo de perención, vibraciones, emisiones ultravioleta, corpúsculos u ondas, podrán ser captados por receptores protésicos, que harán vibrar al cuerpo de nuevo, en su oído, en sus temblores cromáticos, en sus sinapsis, en sus impulsos cardiacos, en sus corrientes sanguíneas, en los movimientos pausados de los pulmones. Un inmenso universo de resonancias, tecnológicamente reguladas. Una rítmica cósmica atraviesa a la humanidad y al hipercuerpo.

Animales humanizados

Los ríos, los afluentes, las corrientes, líquidos y más líquidos, recorren por los órganos, las venas, las arterias de todo nuestro cuerpo. Nada permanece en estado de quietud, todo se moviliza, el sistema sanguíneo gira una y otra vez, por la bomba dinámica que se llama corazón: máquina, órgano, turbina, puede todo ser, eso lo indica el ahora de la técnica de la naturaleza, pronto la metaforología, para hablar de él, será la de los lenguajes cuánticos. En algún momento se pensó que las válvulas del corazón, podrían ser remplazadas por las de animales próximos al ser humano y nos creíamos más cercanos al simio, pero el destino de la medicina pronto nos empujó hacia los cerdos y las vacas. En ellos hemos encontrado una mina de remplazos, orgánicos y de tejidos, que han conducido a los laboratorios de investigación, por el camino de su análisis micromolecular, y ahora nanomolecular, intentando conseguir resistencias, elongaciones, encogimientos, es decir, una resiliencia superior a la del ser humano, nos hemos hermanado con los cerdos, compartiendo nuestros ADN y ya somos compatibles para todo tipo de intercambios. Se han logrado válvulas de diamante falso, que duran infinitos años, nada las destruye y no pueden morir cuando nosotros fallezcamos. 

La primera escena se desarrolla en el laboratorio del doctor Costner ayudado por su hijo Bill y la enfermera Jan Compton, quienes están en el proceso de una complicada operación, pues el paciente no responde a las cirugías convencionales. Bill incita a su padre a que abran el corazón y el cerebro para la estimulación del uno y la puesta en vida del otro. El doctor Costner va realizando los pasos que su hijo le indica, sermoneando permanentemente a Bill por sus decisiones arriesgadas que no han sido probadas por la comunidad científica de médicos, y que no siguen las reglas debidas que le pertenecen a instancias superiores a él, como la del mismo Dios, quien es el juez supremo para decidirlas. Bill dice que la ciencia avanza a través de la experimentación y de realizar operaciones que antes no se habían logrado, o que implican el trasplante de órganos entre cuerpos de humanos o de especies de animales. Sin embargo, el doctor Costner sigue sermoneando a su hijo, pues mira con malos ojos lo que está realizando en su laboratorio secreto, arriesgándose al experimentar, sin estar completamente seguro de los resultados . Finalmente la enfermera anuncia que el cerebro está estable y que el corazón ha tomado sus ritmos normales. Se cierra el cuerpo y se envía a rehabilitación, mientras el doctor continua diciéndole a su hijo que esta operación ha tenido buenos resultados pero que sigue sin aprobar los métodos de su hijo y que debe tener en cuenta siempre cuales pueden ser los efectos secundarios de estas cirugías tan arriesgadas. Bill le responde que la investigación y la exploración, son para encontrar nuevos caminos para la cura de los enfermos. El doctor Costner, sigue con su postura ética y moral, incluso podríamos decir religiosa, diciéndole que hay que tener en cuenta que los cuerpos con los que explora no son de simios o monos, sino de Hijos de Dios. Bill termina con un monólogo diciendo: El experimento y la investigación me llevan cada día a comprender más al cuerpo humano, pues hay que entenderlo para llegar a hacer el reemplazo completo (se refiere al implante de un cuerpo a una cabeza).

Las 21 Lecciones Para El Siglo XXI son reflexiones en las que cada una aborda las mutaciones que la humanidad y el planeta sobrellevará durante los 80 años que faltan para terminar este siglo 21. Para el caso que se presenta en este artículo, existen algunas que serán más aplicables, punto por punto, a las posibilidades de una expansión cada vez mayor, del lapso de vida que los humanos podremos alcanzar con buena salud, y con la posibilidad de que las prótesis y las fusiones, realizadas con los dispositivos cibernéticos, se vea aumentado año tras año. Pues los órganos biotécnicos no envejecerán como los biológicos, sino que al contrario, podrán estar continuamente mejorando a medida que la ciencia y la tecnología lo permitan. Lógicamente, las 21 reflexiones se irán entrecruzando, para esbozar el campo de fuerzas que actuarán sobre el cuerpo humano natural o un «inverosímilmente natural». Por ejemplo, la religión tendrá un peso muy importante en cualquier decisión que tomemos para transformar nuestra naturaleza orgánica, siempre se ha visto a la invasión tecnológica del cuerpo como una perversión próxima al desafío y a lo diabólico. Las ideologías políticas ya están marcando en este momento, las decisiones que los ciudadanos del mundo toman sobre una amenaza biológica como la del COVID-19, siendo muchos los que después de un año y medio de pandemia, no se quieren vacunar, por miedo a mutaciones indeseadas que ellas puedan ocasionar. Otras fuerzas que regirán el destino de los humanos «puros», de los transgénicos y de los ciborgs, será el de los impedimentos éticos, pues siempre habrán cosas que se pueden hacer y que la comunidad científica y las sociedades no lo consideren aceptable: podrían llevar a transformaciones indeseables y a producir cambios caóticos. Lo económico por supuesto, se anuncian intervenciones que dividirán a las poblaciones humanas, entre ricos usuarios, que podrán comprar sus prótesis en boutiques  especializadas, con entregas inmediatas o a corto plazo. Otra categoría que podríamos llamar media, cuyos recursos pueden ser grandes lo que les permite acercarse a las tiendas del prêt-à-porter, con calidades posiblemente inferiores, y que se tendrán que pagar por cuotas, ya que las seguridades sociales de los diferentes paises, no podrán costearlas, finalmente tendríamos la categoría de las personas que no serán integradas a los locos devenires del Homo-Deus. Esta clasificación es demasiado tripartita para ser verdad pues en la vida real las formas de conseguir dinero no se restringen a estratos determinados. 

po:

Jaime Xibillé Muntaner.

Doctorado en Historia & Arte.