El pasado 20 de enero tuvimos el placer de asistir en el Palacio Neptuno de Madrid al  concierto de piano a la luz de las velas, tributo al famoso pianista italiano Ludovico Enaudi e interpretado por el pianista Borja Niso. Cabe destacar que las entradas estaban agotadas. De forma inesperada dos de ellas se liberaron… Teníamos que estar allí y no sería una velada cualquiera. 

Desde la primera nota sentías la invitación y la necesidad de cerrar los ojos y sumergirte en una profunda meditación. Una pieza iba enlazando con la siguiente, de una forma precisa y deliciosa al mismo tiempo. Metafóricamente cada melodía servía de delicado jabón purificante que penetraba por cada poro del ser. Mencionar que los más de 60 minutos de duración de este gran regalo para los oídos y el alma transcurrieron rápidamente, sería una osadía. ¡Bendito viaje!

Tras varios segundos de sinceros aplausos, Borja se disponía a narrar brevemente su historia. Su carrera musical empezó en 2016 cuando, en el Palacio Real de Madrid, asistió a un concierto de Ludovico Einaudi, donde sintió  una gran vibración  y ganas de llorar que le agitaron al unísono. Había sido conducido sin ningún tipo de atajo a su misión de vida. Desde ese instante se entregó a cumplir el sueño de convertirse en pianista. 

Así terminaba Borja este concierto, con sorpresa y  animando a cada persona a perseguir sus sueños, poniéndose como ejemplo real. Un hombre  risueño, sincero, cálido y positivo, al que saludamos y felicitamos a la salida del evento además de preguntarle si le podíamos entrevistar, a lo que con su sonrisa nos contestó. Así que en primera persona, nos cuenta su trayectoria a todos los lectores de ConCiencia Magazine.

Borja Niso. ConCiencia Magazine

Borja, en primer lugar muchísimas gracias por concedernos esta entrevista. Fuimos a tu concierto de forma casual y nos encantó. Pero lo más emotivo llegó cuando te dirigiste al público y nos contaste tu historia…

 Tu carrera de pianista empieza en 2016 cuando en el Palacio Real asistes a un concierto de piano de Ludovico Enaudi. Más de 36 mil personas han asistido a tus conciertos, 167 conciertos programados para el 2021…

 

 ConCiencia Magazine: ¿Crees que fue casual o causal acudir a aquel concierto?  

Borja Niso (B.N.): El camino está guiado por migas de pan, así lo llamo yo. Me han sido dadas una serie de pistas que, si vas andando a tu bola, no las ves. La crisis de 2010 fue un momento terrible para mí. Tenía varias empresas que quebraron y con 30 años empecé a reconstruirme.

La primera pista que tuve fue unos dos años antes de ir al concierto de Ludovico. Descubrí la música In Valigia. Escuchar el violín y admirar la belleza del piano, empezó a darme oído.

De repente, a finales de noviembre de 2015 mientras mi hijo veía la tele, emitieron el anuncio de la lotería de Navidad con la canción de Ludovico. No veo nunca la TV y el anuncio me impactó tanto que descubrí al compositor, bajé el tema en Spotify y lo estuve escuchando en bucle toda la noche. Se me metió esa música en la cabeza y de pronto me saltó en el móvil la publicidad del concierto de Ludovico en el Palacio Real de Madrid. La intuición me decía: “Borja compra la entrada” y así lo hice. Así que “causalidad total”. Si no hubiera visto ese anuncio no hubiera ido al concierto y lo más importante,  si no me hubiera atrevido a dejarlo todo, no estaría aquí. Me ha cambiado la vida radicalmente.

 CM. ¿Cómo imaginas que sería tu vida hoy  si no hubieras acudido al concierto?

B.N.: Muy distinta desde luego, aunque no terriblemente infeliz. En 2016 cuando lo dejé todo por la música, la empresa que había creado tras la quiebra funcionaba cada vez mejor.

Si no hubiera seguido mi camino de músico seguiría siendo empresario. Lo era desde los 16 años y nunca he trabajado como empleado de nadie. Pero no lo quiero ni pensar…Seguiría en el sector turístico y volvería a estar mal. Pero la vida son ciclos.

 CM. ¿Cómo te sientes actualmente?

B.N.: Ahora sé lo que es la felicidad. He tenido que probarlo para poder sentirlo. Cada día me levanto con calma, bajo al perro, disfruto y tomo café. Me pongo a tocar sobre las 11h para no molestar a los vecinos y ensayo mis 4 o 5 horas diarias.

Soy un privilegiado. Habiendo probado esto no quiero pensar en volver atrás. Yo estoy muy contento y muy agradecido de haber dado este paso.

Antes llevaba una vida Cucal, como el anuncio del insecticida de las cucarachas: Nacen, crecen, se reproducen y mueren. Es la mejor metáfora que he podido encontrar. Señores, casi todo el mundo lleva una vida Cucal sin saber por dónde andar y algunos despertamos y encontramos nuestro propósito.

 CM. ¿Cuál es tu propósito de vida?

B.N.: Emocionar a la gente con mi música. Mi objetivo es que la gente encuentre su propósito a través de mis melodías. Todos tenemos una misión de vida, un propósito de hacer algo útil para el mundo. No tiene por qué ser solamente artístico. Hay que hacer muchas cosas en el mundo para que éste funcione. Ahora, socialmente no se realiza. Te educan para que estudies una carrera y sigas un programa muchas veces dictado por todos menos por ti.

 CM. ¿Crees que el día que asististe al concierto de Ludovico tu alma se liberó a través de la música de alguna carga?

B.N.: En aquella época ni pensaba en estos términos. Era completamente ateo. Ahora, 5 años después y muchas reflexiones, tengo otro concepto.

En el concierto algo ocurrió porque me puse a llorar y sentí escalofríos. Fue una miga de pan más y cada miga te despierta un poco. Pero realmente actuó el inconsciente, una fuerza me empujaba y me decía: “Tienes que ir para allá, con calma, no sientas miedo”.

Tenía tan claro que iba a funcionar… Ese es mi cometido, tocar el piano y emocionar   a través de la música. Lo que toco impacta en la gente. Es un lenguaje de comunicación que toca el alma de la persona.

 CM. ¿Qué sentiste al tocar el piano por primera vez?

B.N.:  Fue después del concierto con un piano eléctrico de mi hijo. Aunque no sabía ni tocarlo me sentí muy a gusto y conectado. He tenido que reflexionar 4 años después sobre lo que ha pasado. Ha habido muchos pasos dados de forma inconsciente y curiosa y hay una parte que mi cerebro ha borrado. Al principio llamaba a los auditorios para tocar y todo el mundo me decía que no, pero no sufrí y no fue difícil porque ya conocía el camino, estaba guiado.

 CM. ¿Cuándo te diste cuenta que es a lo que te querías dedicar profesionalmente? ¿Cómo te enfrentaste al proceso de aprendizaje?

B.N. El mismo día del concierto yo dije: Me dedico a la música. Tuve el objetivo clarísimo y confianza; me he dejado llevar. Mi proceso de aprendizaje está basado en la intuición musical. Preparo temas nuevos con mucha facilidad. Soy absolutamente autodidacta.

 CM. ¿Te sentiste apoyado cuando te decidiste a dejar todo para conseguir tu sueño?

B.N.: A mí no me apoyó nadie y todavía hoy les cuesta mucho aceptar que haya dejado mi vida “cómoda y tranquila”. Yo siento que estoy bien y que estoy donde tengo que estar.

 CM. ¿Te flaquearon las fuerzas en algún instante? ¿Tuviste miedo al fracaso o pensaste que no habías elegido el camino acertado?

B.N.: No, ¡pero tiene truco! Me puse a tocar con 36 años y venía de 21 años de empresario donde el fracaso estaba más que aprendido. Venía de haber quebrado. Cuando has fracasado 3 o 4 veces, el fracaso ya no existe.

Sólo una vez pensé: se me ha ido la pinza. Y estaba en el despacho donde tenía el piano y compuse un tema que se llama Resurrección, incluido en mi primer disco.

En mi vida jamás he pensado “me he equivocado”. No te equivocas: naces, mueres y experimentas. Sólo te puedes equivocar por hacer lo que no querías hacer realmente, por no seguir a tu corazón.

 CM. ¿Qué ingredientes se necesitan para cumplir un sueño?

B.N.: Confianza en uno mismo, esfuerzo y perseverancia. Ponerse un objetivo alcanzable a corto-medio plazo y no desesperar, porque si realmente es tu propósito, lo vas a conseguir.

 CM. ¿Con qué tipo de melodía definirías el año 2020?

B.N.: Para mí personalmente 2020 ha sido el mejor año musicalmente hablando. 

Para el colectivo, dentro de la dureza que ha tenido, las personas que han muerto y las que han perdido a sus familiares, la incertidumbre…, ha sido un año muy importante para el despertar del ser humano. La mejor oportunidad de saber lo que somos y hacia dónde vamos, que todavía no lo hemos entendido.

Sería una melodía muy intensa, fuerte, grave… Agria pero una melodía positiva, de esperanza. Elegy for Artic, de Ludovico.

 CM. ¿Qué haces cuando no tocas el piano?

B.N.: Tomar una cerveza con los amigos y como viajo mucho, aprovecho para visitar un poco las ciudades.

 CM. ¿Cómo imaginas tu vida en 10 años?

B.N.: Tocando fuera de España y componiendo.

 CM. ¿Te quedan más sueños aparentemente imposibles por cumplir?

B.N.: No, yo ya no tengo que buscar, he encontrado mi camino.

 CM. ¿Qué es para ti ConCiencia?

B.N.: La conciencia de ser es encontrar nuestro propio camino y sentido en el mundo. Saber quiénes somos, para qué estamos aquí y cuál es nuestro propósito. Sólo el 1% de la población está despierto. Es ahora cuando está empezando a aumentar este porcentaje y el objetivo es que el 99 % lleguemos a estar despiertos.

Yo no sabía cuál era mi propósito, ni siquiera sabía qué era un propósito. Ahora me dedico a despertar gente, a que las personas expresen sus sentimientos a través de mi música, a que miren más allá y cumplan sus sueños.

Es un tema de madurez espiritual. Hasta que no estás maduro espiritualmente no puedes ayudar a nadie. En mis actuaciones tengo que guiar energéticamente todo el concierto. Cuando toco algunas personas liberan el llanto y también yo mismo. Lo escucho todo y a veces intensifico más para que la gente limpie. Con mis conciertos quiero transmitir luz y alegría. 

Para saber más sobre Borja y escuchar sus melodías os dejamos su web: http://borjaniso.com/

Y también lo podéis encontrar por YouTube e Instagram.