Por: Vicente Segura Ybars

Para el ojo versado en el infinito movimiento, este espectacular valle se encuentra enmarcado  no sólo por dos gigantes de piedra, pertenecientes al periodo Triásico en su acumulada base y Jurásico en sus proyectadas cúspides, sino por el mágico fluir y refluir de las más poderosas fuerzas electromagnéticas de la Tierra. 

De forma básica funcionan como un colector de la energía proveniente de las altas montañas y del entorno inmediato, de carácter eminentemente agudo y emisor. Además, no solo retienen la energía del amenazante y escarpado Norte, también retienen la energía del valle a modo de caldero, rodeado por pequeñas colinas. 

Éstas poseen un potente calado energético y, por si solas, pueden retener toda la energía solar que proviene del sur de la isla. De esta manera se produce un efecto invernadero en la cuenca y villa de Alaró que favorece aún más la singularización de la comarca. 

Ambas montañas, a pesar de ser de carácter femenino, gólems únicos en toda la Sierra de Tramuntana por su forma y mágico encuadre, poseen cualidades que las definen hacia una y otra polaridad.

 

Aspectos masculinos centrados en la montaña occidental

El valle de Alaró, al ser el más densamente poblado de la región montañosa central, con sus abundantes fuentes de agua dulce, se convirtió en la vertiente más codiciada, protegida y tristemente militarizada, ya desde tiempos prehistóricos, presentando multitud de colinas fortificadas y plazas fuertes de arquitectura ciclópea de carácter político/sagrado, erigidas entorno a la Edad del Bronce (hace más de tres mil años).

Castillo de la antigüedad. ConCiencia Magazine

Si bien destaca sobradamente el castillo medieval de Alaró, fuertemente vinculado a la figura histórica del rey Jaume I de Aragón, personaje que inició la política expansionista de la Corona a lo largo y ancho del Mediterráneo, hasta llegar a tener fuerte peso e influencia a la misma corte imperial de Constantinopla.

Todo un fehaciente currículum de linajes patriarcales. Sin embargo esa energía queda ensombrecida o empequeñecida por la poderosa huella del espíritu de aislamiento y resistencia que emanan  multitud de enclaves elevados y algunos de los últimos escondrijos de la Sierra de Tramuntana. Aislamiento y resistencia que...

 

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