Por: Jorgé Xibillé Muntaner

Guillem Vizcaíno es un personaje muy conocido en el ambiente circense de Mallorca. Empezó muy joven y destacó inmediatamente por su habilidad con los malabares. Ha participado desde el año 2005 en los inicios itinerantes del emblemático “Circ Bover” y ya nos asombró por su dominio de las mazas que bailan a su alrededor con una técnica depurada y que hemos contemplado hipnotizados varias generaciones de espectadores. 

Porque Guillem es ante todo un hombre de circo. Incluso su aspecto físico nos recuerda a la de aquellos pioneros con patillas y mostacho que aparecen en los carteles del circo clásico invitándonos a ver sus espectáculos. Es una persona  alta y delgada, de largas extremidades, hecho que de alguna manera le resulta útil en el trabajo que realiza. 

Pero, además de poseer unas condiciones físicas adecuadas, lo que más define el trabajo de Guillem es el perfeccionismo que persigue con cada una de las técnicas que emplea en sus actuaciones. Lo que podemos admirar en el tiempo que dura su espectáculo es gracias a muchas horas de entrenamiento y de práctica. Los pocos minutos que está bajo el foco en el centro de nuestra atención, condensan muchas horas de duro trabajo previo.  

Además, no se conforma con transitar por caminos trillados, sino que su preocupación es la de ir incorporando a sus espectáculos elementos novedosos en los que el común denominador es siempre el mismo: el dominio, rayando en la perfección, de la técnica correspondiente al mismo. 

Así lo hemos visto deambular haciendo malabares con su monociclo, jugando con el equilibrio inestable de este aparato, yendo hacia adelante y hacia atrás, haciéndonos creer que en cualquier momento ha de caerse, cosa que obviamente no sucede, o bien practicar el antiguo y difícil arte de lanzar cuchillos que ha puesto en práctica con su actual compañía “Atirofijo Circ” que comparte con Mari Paz Arango.  

Últimamente ha centrado su atención en un nuevo elemento para incorporarlo a sus espectáculos circenses: la peonza. Y fiel a su tradición, ha llegado a dominarla hasta el punto de haberse proclamado Campeón del Mundo en la última edición, concretamente en la modalidad de “estilo libre”. También ha quedado segundo en la modalidad de “estilo tradicional”. 

Esta última edición del campeonato mundial debería de haberse celebrado en Hungría, pero debido a la pandemia, se decidió que fuera en formato Online ya que nadie podía viajar. Se lleva celebrando desde el año 2000 y esta era la 21ª edición. Cada año se celebra en un país diferente del mundo. Este año han participado 22 países y un poco más de 100 competidores. 

Nos ponemos en contacto con Guillem Vizcaíno para que nos explique su afición a este juego y su participación en el campeonato del mundo denominado “World Spin Top Contest 2020”.

G. Vizcaíno a una de les funcions del Circ a la Fresca del Circ Bover Foto: P. Caracuel

G. Vizcaíno a una de les funcions del Circ a la Fresca del Circ Bover Foto: P. Caracuel

G. Vizcaíno a una de les funcions del Circ a la Fresca del Circ Bover Foto: P. Caracuel

G. Vizcaíno a una de les funcions del Circ a la Fresca del Circ Bover Foto: P. Caracuel

Conciencia Magazine: Perdone​ la ignorancia. Sabíamos que Mallorca es tierra de campeones, pero no nos podíamos imaginar que tuviéramos al campeón del mundo de peonza entre nosotros. ¿Puede explicarnos un poco en qué consiste este campeonato?

Guillem Vizcaíno: ¡Hola! Jejeje, Consiste en crear una rutina de tres minutos de duración como máximo, donde se puntúa la dificultad y cantidad de trucos bien ejecutados, la originalidad y la rutina en sí. Este año se añadió al campeonato una categoría de peonza Tradicional, en esta nueva categoría solo se podía competir con una peonza tradicional de madera maciza y no vacía por dentro. Yo competi en las dos categorías con una peonza tradicional. En cambio, en la categoría del Estilo libre abierto puedes competir con cualquier tipo de peonza como pueden ser huecas, de plástico, con punta giratoria, entre otras. Ejecutar los trucos con una peonza tradicional es bastante más difícil que con cualquiera otra peonza, por lo que la gente siempre opta por jugar con las de plástico o de madera huecas por dentro a la hora de ejecutar trucos complicados. 

Conciencia Magazine: Tenemos​ entendido que el año pasado por el tema de la pandemia, ha sido un campeonato con un formato especial. ¿Cómo se suele desarrollar normalmente y cómo ha sido en esta edición? 

Guillem Vizcaíno: Normalmente cada año se celebra en un país diferente alrededor del mundo, por lo que el año pasado se tenía que celebrar en Hungría. Como casi apenas se podía viajar entre países se decidió hacerlo online. Inevitablemente fue todo un éxito en cuanto a cantidad de participantes, ya que podías competir desde tu casa a cambio de no viajar cientos o miles de kilómetros como hacen muchos jugadores cada año. Por una parte, hubiera preferido tenerme que subir al escenario del campeonato a mostrar mi rutina, ya que es ahí donde de verdad están los nervios a flor de piel, mostrando tu habilidad delante de los otros contendientes y donde solo tienes una oportunidad. En el 2020 no ha podido ser así y se decidió hacer una rutina grabada donde podías hacer las repeticiones que quisieras delante de una cámara en tu casa. Las pocas reglas que había era poner un cartel del campeonato impreso en un lugar que fuera visible y poner la música en directo en el video sin que fuera editada encima del mismo. 

Conciencia Magazine: ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? Es decir, ¿ya jugaba Ud. con las peonzas o su interés surgió por el deseo de incorporar un nuevo elemento a su espectáculo? 

Guillem​ Vizcaíno: Desde bien pequeño siempre me gustaron los juegos de habilidades, las peonzas no podían ser menos. Tengo muy buenos recuerdos en el patio de la escuela y fuera de ella, jugando con mi abuelo y mi padre. La peonza volvió a mi vida por casualidad: tuve una lesión de hombro en donde estuve tres meses de baja y en ese periodo el día de mi aniversario, una buena amiga del oficio me regaló una peonza de plástico de las que se juegan hoy en día. Al día siguiente inevitablemente la lancé para recordar mi infancia. Sabía que algunos años atrás se había vuelto a poner de moda entre los niños y vi que algunos se la lanzaban a la mano directamente. Pensé: ¡esto no tiene que ser tan difícil! Y así fue que con un cabestrillo en el brazo izquierdo y la peonza en la mano derecha, la lancé y regresó a mi mano rodando. Desde entonces no he parado de practicar y poco a poco la he ido incorporando al mundo del espectáculo, descubriendo lo espectacular y cercano que es para la gente, ya que todos la reconocen porque la gran mayoría jugaron con ellas. 

C.M: ¿Le ha costado mucho trabajo llegar a dominar este juguete?  

G.V.: ¡Al principio fue bastante duro! El hecho de que cada vez que la lanzas tengas que volver a enrollar la cuerda una y otra vez desmotiva muchísimo cuando estás empezando. Muy lentamente el primer año fui descubriendo cómo se le podía dar velocidad de diferentes maneras. Fue un trabajo muy lento ya que no hay demasiada información al respecto con las peonzas tradicionales. Tuve dudas en si era real poder llegar a dar velocidad a una peonza tradicional. Ahora ya estoy al nivel de poder abrir camino y crear mis propias técnicas de juego. 

G. Vizcaíno - Peonza
G. Vizcaíno lligant la seva Baldufa gegant de 45kg durant la seva funcio al Circaire 2020

G. Vizcaíno lligant la seva Baldufa gegant de 45kg durant la seva funcio al Circaire 2020

C.M.: Tenemos entendido que Ud., además de haberse convertido en un virtuoso de la peonza, también las fabrica. ¿Cómo lo hace? ¿Es muy difícil fabricar una buena peonza? ¿Qué factores hay que tener en cuenta? 

G.V.: Tengo la suerte de poder fabricarme mis propias peonzas gracias a mi padre. Él fue quien me fabrico mis primeras peonzas y me enseñó a manejar sus dos tornos, uno de hierro para la fabricación de las puntas y el otro de madera para el resto.  

Fabricar una peonza para un tornero profesional es bastante sencillo, aunque diseñarlo para poder hacer esa cantidad de trucos conlleva mucho tiempo de pruebas y de prácticas para ir diseñando los modelos perfectos. 

Los factores principales para fabricar una buena peonza son sin duda tener una buena madera resistente y tener un buen diseño de punta para el buen control de ella. 

Josep Sina a la dreta i Xisco Valls a la esquerra durant una petita demostracio a la segona trobada de baldufes celebrada a Pollença. Foto:J.Boladeras

Josep Sina a la dreta i Xisco Valls a la esquerra durant una petita demostracio a la segona trobada de baldufes celebrada a Pollença. Foto:J.Boladeras

19-11-3 Baldufada19 - baixa-180

19-11-3 Baldufada19 – baixa-180

19-11-3 Baldufada19 - baixa-102

19-11-3 Baldufada19 – baixa-102

C.M.: ¿Se organizan campeonatos a nivel local? ¿Hay un buen nivel en Mallorca?​  

G.V.:  A nivel local en Mallorca no hay campeonatos. Se celebran dos pequeños encuentros: uno en Costitx para las fiestas en las que se organiza una “Baldufada” popular y luego está el encuentro de peonzas de Mallorca, que la organizamos entre unos compañeros y yo, “La trobada Mallorquina de Baldufes” se lleva celebrando desde 2018 en Pollença. El en 2019 tuvo mucho éxito y llegaron a venir varios jugadores de la península e incluso desde México exclusivamente para asistir al encuentro. El año pasado, a causa de la pandemia, no hemos podido realizarla. Esperamos poder celebrarla de nuevo en este año y que lo haga aún con más fuerza.

En Mallorca no me cabe duda de que hay un gran nivel entre los pocos jugadores que somos. Entre ellos los pollensines Xisco Valls y Josep Sina, que quedaron en quinta posición en el campeonato mundial. Tengo que decir que ellos me han motivado muchísimo para seguir progresando en este bonito arte. ¡Compartir siempre te anima a seguir más allá! 

C.M.:​ Sabemos que Ud. suele ser autodidacta, pero ¿se ha fijado en alguien para el aprendizaje de esta técnica? 

G.V.:  Principalmente he aprendido mucho de la técnica de los mexicanos, colombianos y taiwaneses. Entre todas esas mezclas de técnicas he creado mi propia técnica y poco a poco la he ido introduciendo en la pista de circo.  

C.M.: ¿Cómo utiliza este nuevo recurso en sus actuaciones?​  

G.V.: Como ya he dicho anteriormente, he aprendido mucho la técnica de los mexicanos y colombianos que se desenvuelven muy bien con lo que son trucos con la peonza y la cuerda. De ellos he sacado la parte más técnica. En cambio los taiwaneses juegan muy diferente. Hacen realmente proezas. Lanzan peonzas a platos muy pequeños situados a varios metros de altura y dejan la peonza girando encima de un plato enano. ¡Y lanzan impresionantes peonzas de hasta 120 kilos! Trataré de adaptar en mis actuaciones esas técnicas y mezclarla con la interpretación libre que hacemos los artistas de circo. 

C.M.: ¿Cúal es la situación de este deporte a nivel local? ¿Tiene futuro?​  

G.V.: Personalmente no me gusta el hecho de considerarlo un deporte, para mí es un juego o un arte que a nivel local se está perdiendo desde hace unos años con la llegada masiva de las pantallas y la tecnología. Los torneros artesanos están desapareciendo y a su vez las peonzas. ¡Quiero ser optimista y pensar que volverá la moda baldufera! Creo que en este tiempo de pandemia y de cambio climático qué mejor que jugar con algo que va sin pilas, que te hace emplear la imaginación y además ¡que te permite jugar con tu abuelo! Vamos, ¡todo un éxito! La peonza tiene un largo pasado desde el 4000 A.C. y ha estado presente en muchas culturas alrededor del planeta. ¿Futuro dices? ¡Futuro le veo muchísimo, más que su pasado que no es poco! 

C.M.: Piensa participar en las próximas ediciones del campeonato del mundo?​  

G.V: La competición no me gusta, pero la transformo en motivación y en compartir con otros jugadores. Por ahora no lo tengo en mente, suelo trabajar en verano y es cuando se suele hacer el campeonato, donde no puedo darme el lujo de viajar tan lejos y dejar el trabajo.

C.M.: Para​ terminar, con cuál de los nombres de este instrumento se siente más cómodo: ¿Peonza, trompo o baldufa? 

-G.V.: Baldufa o Trompo si hablamos en castellano.​  

No nos queda más que agradecer a Guillem su amabilidad para contestar este pequeño cuestionario y desearle mucho éxito, tanto con su espectáculo como en posibles futuras participaciones en campeonatos de “baldufa”. ¡¡Gracias campeón!! 

G.V: ¡Gracias a vosotr@s! 

Jorge Xibillé Muntaner. ConCiencia Magazine

Jorgé Xibillé Muntaner