En el mes de octubre 50% de descuento en la suscripción anual. ¿A que esperas? quedan:

Día(s)

:

Hora(s)

:

Minuto(s)

:

Segundo(s)

Existe otra catedral - ConCiencia Magazine

EXISTE OTRA CATEDRAL · Isabel Gómez Riera

Oct 6, 2020 | Arte

Por: Isabel Gómez

Existe otra catedral que pocos conocen. En Mejorada del Campo, un pequeño municipio de la Comunidad de Madrid, un hombre de 95 años construye un enorme templo en un terreno de labranza de su propiedad. Él solo, con materiales reciclados, sin planos ni licencia de obra.

Apodado en su día “el loco de la catedral”, Justo Gallego Martínez comenzó la construcción en 1961 sin ayuda de nadie, levantando pilar tras pilar y muro tras muro a base de ladrillos desiguales, ruedas de neumático, latas de pintura y cemento. No existen planos ni cálculos. Desde el Colegio de Arquitectos de Madrid no tienen constancia de registro del edificio, visados o licencias. Nada.

Justo construía su catedral en soledad y en el más absoluto de los anonimatos cuando Aquarius lanzó un spot en 2005 con la catedral y nuestro amigo Justo como protagonistas, bajo el lema “el ser humano es imprevisible”. Y desató la verdadera locura. 

Justo empezó a recibir miles de visitantes intrigados por su historia, deseosos de verle, de ayudarle, de conocerle. Recibió donativos, adquirió fama y llegó hasta tal punto su prestigio, que partidos políticos locales han presentado una moción para legalizar y proteger su catedral como Bien de Interés Cultural. Se pretende peritar y conseguir las licencias pertinentes (para lo cual haría falta un arquitecto colegiado que se responsabilizara de la obra y la firmara), además de “que sea un lugar de culto, que lo hagan suelo eclesiástico y se pueda dar misa” (palabras del ayudante de Justo, Ángel).

La otra opción, si no se consigue legalizar la obra, será inevitablemente el derribo. No cualquier arquitecto se haría responsable de acoger bajo su firma un edificio de dudosos cimientos, carente de cálculos estructurales y levantado mediante materiales dúctiles y perecederos. Su autor no entiende nada: “Un pilar de estos, de dos metros de grosor de hormigón, lo aguanta todo. ¿Qué me quieren tratar, por ignorante?”

Mientras tanto, dejando a un lado cuestiones burocráticas y aspectos técnicos que poco parecen preocupar a nuestro amigo, nos paseamos entre las bóvedas y pilastras de una de las catedrales más inverosímiles y singulares que hemos visitado hasta la fecha.

4.700 metros cuadrados, nada menos, dan cuerpo a la catedral*: tenemos una planta central de 50 por 20 metros con un fantástico ábside y naves laterales, una cripta subterránea (en la que ya se encuentra la que será la tumba de Justo), claustros, habitáculos, escalinatas y corredores, patios interiores, murales y vidrieras, varios torreones y pináculos y una enorme cúpula (más de 35 metros de altura), aún en construcción.

Dedicada a la Virgen del Pilar**, la catedral de Justo rebosa imaginación y se nutre de muchas horas dedicadas a leer libros sobre catedrales y castillos. Muchos de los materiales empleados provienen de una fábrica de ladrillos cercana y de desechos de otras obras. Otros son bidones, envases, botellas, incluso planchas de plástico y neumáticos viejos. Por ejemplo, utilizó bidones de gasolina viejos para hacer el encofrado de los pilares y se sirve de una rueda de bicicleta a modo de polea.

No sabemos si la catedral de Justo sobrevivirá, si conseguirá ser consagrada o por el contrario será derruida. Sólo sabemos que el trabajo duro y las creencias firmes mueven montañas, que no existen las buenas o las malas decisiones. Sólo existen las decisiones que se toman, y las que no. 

Justo decidió consagrar su vida a este edificio. Y aquí está el resultado.

Por: Isabel Gómez

*Se denomina catedral a la iglesia principal de una diócesis, que es sede o cátedra episcopal. No es el caso del edificio erigido por Justo Gallego, pero nos referiremos a él como tal para simplificar el artículo, por ser esa la intención de su autor en un futuro, y por la magnitud de sus dimensiones y el exquisito gusto en sus formas y colores. 

**Una peculiar forma de saldar su deuda: tras enfermar de tuberculosis, Justo le pidió a la Virgen que le ayudara a superar la enfermedad y prometió a cambio levantar una catedral en su nombre y con sus propias manos. 

Otros Artículos de Interés …

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.