Por: Nerea López Guerrero

 

Todos hemos experimentado, en mayor o menor medida, esa sensación desagradable que es el hambre. Quizás muchos os hayáis preguntado cómo se produce esta sensación o por qué tenemos más apetencia o preferencia por un tipo de alimento concreto. Es aquí donde podemos diferenciar entre el hambre física, expresión fisiológica que forma parte de nuestras necesidades primaria y está producida por la falta de alimentos; o el hambre emocional, relacionado con el placer hedónico y antojos por alimentos concretos y no tanto con la necesidad nutritiva y la saciedad.

Es muy importante tener claros estos conceptos y saber diferenciarlos bien. Ello puede marcar la diferencia entre favorecer una conexión positiva y beneficiosa entre el individuo y la conducta alimentaria, o por el contrario promover unos patrones alimenticios no saludables e incluso suscitar relaciones malsanas y tóxicas con la alimentación que puedan derivar en otra serie de trastornos. 

¿Quieres saber más sobre el hambre física y emocional y cómo distinguirlos? En este artículo te ofrecemos toda la información y consejos prácticos para el día a día...

 

Si quieres seguir leyendo lo único que necesitas es tener un plan activo:

 

Puedes obtener un 10% de descuento,

usando el cupón de este programa de estudios:

013

Suscripción Anual
2,26 $USD/mes

Pago Anual

27,13 $USD 

24,86 $USD
UN MES GRATIS

Precio con Iva incluido

Suscripción Semestral
2,85 $USD/mes

Pago Semestral

17,13 $USD 

15,67 $USD
15 DÍAS GRATIS

Precio con Iva incluido

Suscripción Mensual
3,45 $USD/mes

Pago Mensual

3,45 $USD

Iva incluido