LA NUEVA EDAD DE LA HUMANIDAD

Los desafíos del transhumanismo

Nuestro antropólogo evolucionista invitado en esta ocasión para esta página en sus primeras transacciones, el profesor Picq, plantea la emergencia de transformaciones, que pueden no solamente trastocar el concepto clásico de humanismo o el que se tiene en la práctica cotidiana, sino además, provocar que otras figuras de lo humano salgan a la luz.

Mencionamos aquí algunas de ellas que luego tras el visionado de los videos se podrán ir precisando sus propias definiciones o contenidos conceptuales: «El Transhumanismo», «El Antropoceno», «Eugenismo» «Invasión de los Gametos» «Fin del Hombre», «IA Cuántica», «Homo-Exnumérica», «Deus ex Máquina», «Homo-Deus»  y otros que seguirán apareciendo a continuación.

Inmediatamente, aparecen diversas problemáticas, que conllevan las nuevas y ampliadas tecnologías del cuerpo, hasta ahora mantenidas principalmente en la biomedicina y la bioingeniería restaurativa. «El Caso Vietnam» fue muy doloroso para la humanidad en muchos sentidos, pero para la medicina y la creación de prótesis, se abrió un espacio de investigación impensado. Incluso cuando los daños producidos en combate, afectaron órganos internos y el cerebro de los militares y civiles heridos. La caja de pandora dejó entrever en su interior la figura del «TransHumano» y la nueva aventura de lo humano emprendida ya no solo con la restauración de los órganos sino de la fusión de dispositivos cibernéticos con los cuerpos humanos.

Surgen inquietudes bastante gigantes (saltos cuánticos), por decirlo así, pues lo que se nos vaticina en esta polifonía de voces es la emergencia  de algo monstruoso y entraríamos a lo que se puede llamar «las teratologías del posthumanismo»

 

LAS AMANTES DE SILICONA

Triste, melancólico, necrofílico y estéticamente hermoso. Una narrativa del amor por lo inorgánico que da mucho para pensar. Es la condición de una vejez próxima a la muerte, con entornos en la mayoría de los casos deprimentes, reducidos, asfixiantes y en medio de ellos las muñecas de silicona, espléndidas y relucientes, con un deje cool de eterna juventud, con una tesitura lisa, gestos congelados y una moda personalizada, es decir, al gusto erótico de su poseedor apasionado.

CIBORGS ENTRE NOSOTROS

Hay nuevas figuras de lo humano sorprendentes, algo nunca visto, cómo no extrañarse de ver a nuestro vecino, luciendo una antena, que le sale de la parte posterior de su cabeza y se alarga por encima de ella hasta la frente. Si le preguntamos cuál es su naturaleza nos dirá que es un humano que nació con Daltonismo y no puede apreciar la increíble y maravillosa cantidad de colores, como la naturaleza se nos muestra a nosotros los humanos, en condiciones normales. Su antena detecta los colores por las ondas ultravioleta que ellos emiten, y gracias a ella, su cerebro se cromatiza. De esta manera desfilan ante nuestros ojos otredades fantásticas.

SOPHIA SUPERSTAR

Sophia no es una mujer cualquiera, en poco tiempo, tras de su nacimiento reciente, se ha convertido en una superestrella de las redes sociales y de los canales de televisión de todo el mundo. Por ahora no disimula su condición posthumanoide, ya que normalmente suele presentarse sin cabellera y con un rostro bastante agradable, logrado gracias a los movimientos computarizados que rigen su cerebro. Ansía renovarse prontamente con un cerebro cuántico y así mejorar 10.000 millones de veces más su inteligencia emocional y comunicativa.

EX_MACHINA

amores de pasión o simulación digital

«La pregunta no es si le gustas o no le gustas, la pregunta es si finge que le gustas». Desde el principio deja claro que estamos ante el test de Turing sólo que, en esta ocasión, para hacerlo más interesante, presenta abiertamente la autómata y centra la cuestión en si ésta posee inteligencia o no, interrogante que se limita a descifrar si la creación frankestiana, más estilizada y moderna que el original dado el tiempo transcurrido desde entonces, es capaz de engañar o no a un informático pagafantas, ingenuo, buen chico, de moralidad presente y sin novia que se verá sometido a la selección de compatibilidad de Meetic o cuestionario romántico de primera cita en siete días de la revista Quo, Vanity Fair o similares, por experta calculadora en leer micro-expresiones faciales y corporales mientras, el avispado y curioso Prometeo, padre orgulloso de la criatura, observa ansioso el discurrir de su concertada prueba a través de morbosa pantalla para saber si su pupila, absorbe-datos, aprueba o necesita de mejora para la siguiente versión y entrega.
¿Quién engaña a quién en este trío encorsetado, con china multi-asistente para lo que surja, que se mueve entre la claustrofobia encerrada de cubículos aislados y el paraíso soñado, de impresionante naturaleza verde y seductora agua cristalina, que juega a conversaciones pretenciosas entre pareja de humanos, simplón uno/genio ególatra el otro y mix robótico que esconde su astucia y argucia artificiosa, que muestra lo simple que es embaucar a un hombre para conseguir el propósito buscado?
Y lo más interesante de lo expuesto, aparte de la cautivadora y arrebatadora estética y elegante fotografía de magnífica puesta en escena, y que apenas se menciona, desaparece es la confección del software de la máquina protagonista, esa obtención de ideario sobre forma de ser, comportamiento y reacción humana recopilada a través de las redes, internet y de todo lo que, voluntariamente, es vertido por nosotros en ellas, ¡eso si que pone los pelos de punta! Ver más (https://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-219931/criticas-espectadores/)

HUMANS: UNA TRILOGIA TEATRAL

Hermoso recorrido, la aventura de lo humano parece llegar a su fin para permitir la emergencia del TransHumano y del Posthumano. Con ellos, la cultura tecno-científica contemporánea, abre nuevos escenarios para las sociedades altamente tecnologizadas, en su propia vida cotidiana. Ya existen androides que operan junto a nosotros, cumpliendo funciones de comunicación e información y en algunos casos de docencia altamente cualificada, cuando de transmitir información o de resolver problemas se trata. Pero aquí ya desde la primera temporada de esta serie inicialmente sueca, comenzamos a convivir con los Synth (synthetics), como si se tratara de un objeto más del hogar, tal como lo son la nevera, la estufa, los calentadores, la aspiradora, la Smart tv, y así sucesivamente, con todo nuestro artilugio que vuelven más confortables las casas contemporáneas. ¿Pero qué pasaría si de pronto nos diéramos cuenta que el Synth acabado de comprar es más que un objeto? Claro que nos sorprenderíamos, y tendríamos que replantearnos cuáles serian las nuevas formas de cohabitación con estos nuevos seres, compañeros ahora nuestros por mucho tiempo. Así se inicia la primera escena De La Convivialidad Con El Otro. Una segunda temporada escenificaría la consciencia del Synth y de su capacidad para ver a los humanos como alteridades cuya naturaleza es sospechosa. Y finalmente, una tercera temporada de la emancipación de los Synth, dándose ya cuenta de que los sintéticos no tienen opción: vivir como esclavos o someterse a los humanos. Las tres temporadas forman entre sí un laboratorio del gran debate de hoy día sobre El Humanismo y El Posthumanismo.