Por: Glutify

La intolerancia a la lactosa es un síndrome clínico que se manifiesta con síntomas y signos tras la ingesta de alimentos que contienen lactosa, que son aquellos que contienen lácteos o sus derivados [1]. 

La lactosa es un disacárido compuesto por glucosa y galactosa, que es digerido por una enzima denominada lactasa, la cual es responsable de su digestión para poder ser absorbido. Cuando existe una deficiencia de lactasa (por diferentes motivos), entonces la lactosa no es digerida y empiezan a manifestarse los síntomas [1,2] como aparece en la imagen ilustrada en el estudio de revisión de Misselwitz, B; et al [2].

¿Cuáles pueden ser las causas? [1].

  1. Deficiencia de lactasa primaria: es la deficiencia más común. A lo largo del tiempo, va disminuyendo la actividad de la lactasa causando los problemas asociados. Es una causa hereditaria.
  2. Deficiencia de lactasa secundaria: se produce debido a daños producida en la mucosa intestinal (lugar donde se produce y está dicha enzima) debido a infecciones severas, inflamatorias u otras enfermedades (gastroenteritis, enfermedad celíaca, enfermedad de crohn, colitis ulcerosa, quimioterapia…).
  3. Deficiencia de lactasa congénita: se produce una disminución o ausencia de la actividad de la enzima lactasa desde el nacimiento debido a una herencia autosómica recesiva (tanto la madre como el padre le transfieren al hijo una copia “defectuosa” de la enzima, por lo que no tiene actividad o es muy reducida). Es una causa rara de deficiencia.
  4. Deficiencia de lactasa en el desarrollo: se produce en recién nacidos prematuros (semanas 28-37 de la gestación) dado que el intestino todavía no está formado del todo y por tanto, no tiene capacidad de digerir todavía la lactosa. Normalmente, con el tiempo mejora la tolerancia, llegando a tener una actividad enzimática adecuada.

Signos y síntomas [1,2]:

Se manifiestan de 30 a 1 incluso 2 horas después de la ingesta de productos que contengan lácteos y, por tanto, lactosa. La severidad de los síntomas dependerán principalmente de la cantidad de lactosa ingerida y de la tolerancia de la persona a digerirla. Algunos signos y síntomas comunes son:

Intolerancia a la lactosa. Glutify. ConCiencia Magazine
  • Diarrea
  • Dolor abdominal 
  • Distensión abdominal
  • Náuseas y vómitos
  • Sensación de hinchazón 
  • Flatulencias

Otros signos y síntomas menos comunes son el dolor de cabeza, muscular, úlceras bucales, síntomas urinarios…

Diagnóstico [1,2]:

Existen diferentes maneras de diagnosticarlo, pero la más común es el test de hidrógeno espirado, que como dice su nombre, consiste en medir el hidrógeno que es espirado tras la ingesta de una cantidad de lactosa conocida. Cuando los valores son mayores de 20ppm comparado con los niveles que presentas de base, entonces el test sale positivo por la malabsorción de lactosa.

¿Enfermedad celíaca e intolerancia a la lactosa?

Como se ha comentado, la enfermedad celíaca puede ser causa de la intolerancia a la lactosa (denominada intolerancia a la lactosa secundaria) debido a que el gluten normalmente llega a afectar a la mucosa intestinal donde tiene la actividad la enzima lactasa [3,4].

De hecho la sintomatología a veces se solapa una con otra por lo que puede llegar a diagnosticar casos de enfermedad celíaca como intolerancia a la lactosa, haciendo que haya menos diagnósticos de los que realmente hay. De hecho, un estudio calculó que un 24% de las personas que padecen intolerancia a la lactosa, llegan a padecer o padecen enfermedad celíaca, siendo la intolerancia a la lactosa el único síntoma de la persona [4].

¿Cómo sería el tratamiento?

Independientemente de la causa, lo que se debe hacer es retirar aquellos productos que contengan lactosa, es decir, aquellos productos que contengan lácteos (quesos, mantequilla, helados, yogures y otros productos que lleven leche o derivados que puedan contener lactosa).

En el caso de que se padeciera la enfermedad celíaca, se deberá comenzar una dieta sin gluten de por vida. Con la adopción de estos nuevos hábitos alimentarios, se consigue revertir la intolerancia a la lactosa en buena parte de las personas que padecen la enfermedad celíaca al recuperarse la capacidad funcional de la mucosa del intestino por completo o, al menos, en gran parte [3].

Intolerancia a la lactosa2. Glutify. ConCiencia Magazine

Dado que cada persona tiene una tolerancia, hay personas que pueden tolerar la ingesta de ciertas cantidades de yogur o de algunos quesos más maduros debido a que la lactosa ya es digerida por microorganismos (los denominados probióticos) y por tanto disminuye la cantidad de lactosa.

También comienzan a venderse suplementos de la enzima lactasa para que las personas que padezcan intolerancia a la lactosa puedan consumirlos sin que ello suponga padecer los problemas asociados. Sin embargo, se debe actuar con cautela y acompañado del seguimiento de un profesional que le guíe para evitar mayores complicaciones.

Doctorado en Nutrigenómica y Nutrición Personalizada.

Bibliografía:

  1. Parker, A. M. & Watson, R. R. Lactose Intolerance. en Nutrients in Dairy and Their Implications for Health and Disease 205-211 (Elsevier, 2017). doi:10.1016/B978-0-12-809762-5.00016-4
  2. Misselwitz, B., Butter, M., Verbeke, K. & Fox, M. R. Update on lactose malabsorption and intolerance: Pathogenesis, diagnosis and clinical management. Gut 68, 2080-2091 (2019).
  3. Ojetti, V. et al. Regression of lactose malabsorption in coeliac patients after receiving a gluten-free diet. Scand. J. Gastroenterol. 43, 174-177 (2008).
  4. Aaron, L., Patricia, W., Ajay, R. & Torsten, M. Celiac Disease and Lactose Intolerance. Int. J. Celiac Dis. 6, 68-70 (2018).