Por: Margaret Mora

…y nuestras plegarias tampoco

En este año, donde los muertos aparecen más que nunca en el Telediario y donde los medios anuncian como noticia de última hora que la muerte está cerca de nosotros, nos hemos de enfrentar al temido enemigo, mirarlo cara a cara y dejar de huir de él. 

Quizás así podamos comprender que la defunción es parte de la vida y que hemos de abordar el tema con menos miedo, mayor calidez y comprensión, apoyándonos los unos a los otros, porque a todos nos espera el mismo designio.

El pasado 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, tuvo lugar la inauguración del festival Dando Vida a la Muerte con un acto interreligioso en conmemoración a nuestros seres queridos en el cementerio de Marratxí, en Mallorca. 

Glynis German, fundadora del festival, abrió el acto y sucesivamente tomaron la palabra representantes de distintas religiones. Empezamos con el budismo: se citaron las palabras de despedida del Buda a su padre cuando éste estaba en su lecho de muerte, donde le reconfortaba diciéndole que la muerte no nos ata solo porque el cuerpo desaparezca, que somos parte de un todo. Se prosiguió con dedicaciones y plegarias para los difuntos de dicha tradición.

Acto seguido, se recitó el Kaddish, una plegaria judía para los fallecidos.

A continuación, la ponente de Bhrahma Kumaris nos compartió su experiencia personal y concluyó diciendo: «La muerte es una creación de la vida. Desde la identificación con el cuerpo, la tomó; desde el alma, siento paz».

Le sucedió la representante de la iglesia católica, con la lectura de un trozo de la carta del apóstol San Pablo a los cristianos de Tesalónica, donde describía la vida después de la muerte.

Proseguimos con el representante de la comunidad musulmana, quien nos recordó que: «Toda alma probará la muerte» y concluyó con: «Pedimos a Dios, el que da la Paz, por los enfermos terminales y también por sus allegados. Que la Paz esté presente en esos momentos finales y que se quede entre ellos para siempre».

Para concluir un miembro de la comunidad Bahai leyó dos textos de Bahá’u’lláh.

Y Glynis German cerró el acto diciendo: «Afrontar la pérdida de un ser querido es un proceso de adaptación que requiere que seamos muy suaves y pacientes con nosotros mismos […] Os deseamos amor en vuestros corazones, tranquilidad de espíritu y que el camino en adelante esté lleno de luz»

 Muchas gracias a todos los colaboradores del Festival, a los representantes de las distintas tradiciones: Dani Rotstein (comunidad judía), Pilar (Brahma Kumaris), Catalina Monrey (iglesia católica), Miquel Ángel Escudero (comunidad musulmana) e Isidre Navarro (comunidad baha’i) y al personal del cementerio de Marratxí.

Podéis ver el acto completo:

Por: Margaret Mora

Física, estudiante de Neurociencia, Lama Budista y traductora e interprete del Tibetano.