Por: Vladimir Mogilevsky 

A través de las dificultades hasta las estrellas. Gran mártir y gran conquistador. 

Reflexiones sobre el 250 aniversario de Ludwig Van Beethoven.

Parte I

Parece que la suerte del gran compositor Fate and God envió todas las pruebas posibles que uno solo puede imaginar. Casi toda la vida del compositor consistió en algunas pruebas y los golpes más duros del destino. No es de extrañar que la base de la famosa Quinta Sinfonía del compositor sea el leitmotiv de Fate «Cómo el destino llama a la puerta». 

Ludwig Van Beethoven. ConCiencia Magazine

Ludwig Van Beethoven.

 Wolfgang Amadeus Mozart. ConCiencia Magazine

 Wolfgang Amadeus Mozart. 

Estableciendo paralelismos entre Beethoven y Mozart, quedará claro cuánto fue tratado con amabilidad Mozart por Dios y el destino, y cómo Beethoven sufrió desde su nacimiento. Si Mozart nació en una familia llena de amor y armonía, su padre, Leopold Mozart, fue el músico más grande y significativo, uno de los maestros más destacados de su época y la persona más digna, decente, cariñosa y amable que volcó todo su amor en su amado hijo y su gran talento.

Por el contrario, Beethoven, ya desde su nacimiento padeció un sufrimiento increíble, puesto que su padre era un alcohólico crónico y a menudo pegaba al niño. El pequeño Ludwig creció en condiciones de completa falta de armonía y amor. Cualquier psicólogo dirá que trastornos tan graves en la infancia tendrán una gran huella durante toda la vida de una persona. 

Así como Mozart contó con el apoyo constante de sus familiares en todos sus esfuerzos y en sus lecciones de música, Beethoven, siendo aún un niño, actuó en contra de las condiciones de su entorno, a pesar de todas las dificultades. Desde la niñez, cristalizó su carácter, su voluntad más fuerte. En general, de cara a su historia, quiero enfatizar que Beethoven fue una de las personas más valientes, fuertes y completas de la historia mundial y esta cualidad impregnó todas sus obras. Esto lo engrandece especialmente. 

Además, la sordera del compositor progresaba constantemente, lo que complicó una vida ya difícil. Cuando era joven, el compositor trató de ocultar su enfermedad, pero como la sordera progresó rápidamente, se hizo cada vez más difícil ocultarla. 

Vivió situaciones desagradables, como por ejemplo en un concierto donde Beethoven dirigió su propia sinfonía, no escuchó bien a la orquesta que estaba dirigiendo de manera inapropiada y no entendió que la música ya había terminado. El compositor se volvió hacia el público y continuó de espaldas a ella. 

Naturalmente, estos casos afectaron fuertemente el estado anímico y mental del compositor. Como resultado, Beethoven escribió su famoso «Testamento de Heiligenstadt» en el pueblo de Heiligenstadt en 1802, cuando el compositor tenía solo 32 años. Tras su muerte, se descubrieron varios documentos, a los que dio especial importancia durante su vida y por tanto conservó durante muchos años. 

Uno de estos documentos era esta desgarradora carta monóloga… Beethoven se fue a Heiligenstadt por recomendación de los médicos con la esperanza de mejorar su deteriorada salud y restaurar su tranquilidad. La causa de la grave crisis mental del compositor fue el veredicto final de los médicos: Beethoven acabó perdiendo la audición y la enfermedad era incurable. El gran músico fue diagnosticado que acabaría con una sordera total, pero ninguno de los médicos pudo establecer con precisión el tiempo en que sucedería. 

Aunque Beethoven perdió por completo la capacidad de oír en 1818, en su diagnóstico de 1802 no podía saber cómo le afectaría la pérdida gradual de audición durante dieciséis años para acabar en sordera completa y le creó una total desesperación. Como músico, ya no veía un futuro para sí mismo y los pensamientos suicidas se convirtieron en una obsesión. Fue este estado de ánimo el que llevó a Beethoven a escribir esa carta profunda que nunca fue enviada a sus destinatarios, sus hermanos.

Pero incluso al borde del abismo, pensando seriamente en el suicidio, Beethoven continuó escribiendo música. Y probablemente, fue su trabajo lo que le ayudó a superar esta crisis y decidir seguir viviendo, a pesar de todas las dificultades de la vida y el destino. La fuerza de la mente, el coraje, el gran amor por la vida, las personas y la música salvaron al gran compositor, le dieron la energía y la voluntad necesarias para luchar contra su enfermedad.  

La medicina moderna y la operación adecuada a día de hoy, podría haberle salvado la audición.

Además de esta tragedia, Beethoven, lamentablemente, no logró ser feliz en su vida personal. Nunca conoció a una mujer que realmente lo quisiera y apreciara, que estuviera espiritualmente cerca de él y además no conoció la felicidad de la paternidad.

Creo que para muchos será una sensación descubrir que la maestra más querida e importante en su ¡Beethoven le creyó la vida a Antonio Salieri! 

Este importante compositor y maestro es recordado hoy solo en relación con la leyenda de su envenenamiento de Mozart. Durante su vida, Salieri fue llamado el envenenador de Mozart siendo una cuestión injusta, ya que no hizo nada por el estilo. Conservaba notas de Beethoven en su llamado cuaderno de «conversación», que utilizaban debido a la sordera y la comunicación del compositor, con sus amigos se complicaba, usando estos cuadernos para escribir sus pensamientos y así comunicarse. 

En estos cuadernos también hay un episodio en el que se comenta la historia del envenenamiento de Mozart, las experiencias de Beethoven sobre la injusticia hacia Salieri, cómo fue calumniado y cómo Salieri llegó a padecer un trastorno mental y terminó en una clínica psiquiátrica. 

Aparte de esta reseña, no todo el mundo sabe que Salieri fue un destacado músico y maestro, contando entre sus alumnos destacados músicos como Ludwig van Beethoven, Franz Schubert, Franz Liszt y el hijo de Mozart, Franz Mozart.

 

Seguir leyendo…

Vladimir Mogilevsky. ConCiencia Magazine

Vladimir Mogilevsky

Músico, Compositor, Pianista e Interprete de música de cámara.

http://www.vladimirmogilevsky.de/

Biografía de Vladimir Mogilevsky