AMANDONOS 

Hermoso momento, donde dos corazones se juntan uniendo dos continentes

y dos ríos, el de la vida y el de los buenos sueños.

Quiérete  a ti para que quererme mejor,

sin esas fisuras que el tiempo rasga y las malas emociones embriaga.

Oye tu voz para que sepas qué dice la mía,

apoya tus sueños en mi cabeza, déjame amar y amarte.

Ven,

colúmpiate en mis manos y deja que de mi boca salgan rosas,

sin espinas, sin encantos, sin promesas.

Camina junto a mí, detrás de mí, delante de mí,

con los pasos del que bien sueña, sin pasados,

ni futuros que comprometan el presente.

Ven,

dame la verdad de tu mano

y caminaré por el borde de aquello que más presumas,

sin juzgarte ni criticarte, solo amando aquello que mi alma ama de ti.

Y a solas te cantaré canciones de tierras nunca conquistadas

y aquellas que conquiste sin saber que tú estabas en el camino de mis sueños.

Déjame que te diga que bendigo

aquello que desde ayer me recuerda a ti,

a la profundidad del mar de tus besos,

a ese camino que nos queda por recorrer en este hermoso día,

al de mañana y al  de pasado mañana y a esos  cien mil días más,

que me llevarán desde ti al mismo centro de nuestro universo,

esos, esos también los bendigo.

Déjame abrazarte en tus noches oscuras

y sacaré tus malos sueños a pasear a la luz de la luna,

para que sientas que su poder radica en tu debilidad

y celebraremos juntos que nunca fueron reales.

Ven,

pasa, entra en mí y te guiaré a los secretos de  mis madrugadas

y a mis horas hambrientas.

Y suéñame, cuando lo necesites

y escucha el viento que te traerá mi beso que se posará en tu boca,

si,

ese, ese que sale con alas de mariposa, y

fundente en él y déjale que te traiga hacia la posada que habita en mi corazón

donde te estaré esperando entre los lujos del bien amado.

Tus cincos sentidos los multiplicaré por cinco veces cinco

y todos te llevaran a mí,

y  así,

juntos, encontraremos el elixir de la buena vida,

ese que mezclado con el respeto,

la comprensión y la confianza fortalecerá el espíritu de tu mundo y del mío.

Para siempre es una palabra muy larga,

yo te propongo para ahora, en el presente,

así vengo hacia ti desde mí,

sin un mal ayer, sin mañanas soñadas.

Solo en el hoy, es cuando te puedo demostrar mi amor

y descubrir lo que soy y como te siento. 

Déjame rezarle a tu boca,

para poder dejar encendida tu luz,

que será mi faro en las malas tormentas

que nublan el cielo de mi boca.

Te llevaré flores de palabras blancas jazmín,

bombones rellenos de horas hambrientas en los desayunos de luna y miel.

Acompáñame en las horas muertas

dejando que mi propósito se muestre ante mí revelando su esencia

y daré gracias a los dioses por tu infinita paciencia

y en el calor de tus brazos saborearé tu sentir,

amando cada universo de tus latidos.

Gracias por darme lo que yo me quite sin darme cuenta,

por arrancar la raíz de lo que me pesa.

Y cuando tus hijos que son nuestros como los son de la vida,

juntos brindaremos por todas las Nochebuenas,

y  haremos de los días una eterna  Navidad.

Y cuando la vejez nos pille por sorpresa, juntos,

recogiendo lo que nuestro amor sembró,

y  comience mi gran Travesía,

dejaré aquí mi corazón para que siga bombeando oxígeno a tus ganas de sentir y vivir

y en la otra orilla extenderé  mis manos tan llenas de ti

como del amor con el que te viví.

Tú eres mi bien amada.

Tú eres mi bien amado.