Por: Carlos Muquitay o el Mensajero de la luz

¡ConcienciArte es IluminArte! Me conciencio, te conciencias, nos concienciamos. Allí, dentro de su centro todo espíritu sereno, se reposa. Te invito como Mensajero de la Luz a permanecer unido a su centro que es luz, amor, ternura. ¡Oh, maravilloso despertar espiritual! ¡Oh, llenura, supremo gozo! Haz que tu Ser Trinitario crezca en compasión y comprensión.

Reciclemos nuestros miedos. Si somos Maestros que ascendemos, revistamos nuestras almas con vestidos de luz. Con nuestros testimonios de bondad y mansedumbre, lograremos desarmar aquellos corazones enfermos por sus prejuicios, odios o rencores. Si hemos de llevar alguna armadura, que sea La ternura.  ¿Quién podrá señalar o acusar a Los Mensajeros de la Luz? Por encima de todo, cuidemos nuestros corazones, pues de ellos emanan fuentes de vida, de conciencia y amor. 

¡Oh sí, el amor que todo lo cree, todo lo sufre, todo lo espera. DECRETEMOS a favor de nuestro planeta como Seres Planetarios que somos: paz, justicia, armonía, sanación.

Que sea hecho conforme a tu fe. En conciencia, para mí, hecho está. Paz y bien común. Desde mi supraconciencia iluminada.

Carlos Muquitay o el Mensajero de la Luz

Impersonalidad

Por: Carlos Muquitay o el Mensajero de la luz