Por: Pau Bori Soucheiron e Inma Alcina

Destellos de wtsp en un martes de noviembre

[24/11 7:12] Pau Bori: Una serpiente entró en un taller de carpintería y pasando por encima de una sierra se hirió levemente. Furiosa, regresó y mordió la sierra; al hacerlo lastimó su boca y sangró. Entonces, sin entender lo que estaba sucediendo y sintiéndose atacada, decidió rodearla para sofocarla con todo su cuerpo apretándola con todas sus fuerzas… Terminó matándose ella misma. 

Moraleja: En la vida, a veces, es mejor ignorar situaciones, comportamientos y hasta palabras. ¿Por qué?  Porque mientras más vueltas le das, más te lastiman, pudiendo llegar a matarte. 

Escoge bien qué batallas quieres pelear. ¡No todas valen la pena!

Pero si lo haces… que sea desde el amor…

Feliz martes.

 

[24/11 9:09] Inma alcina: Qué buen relato, Pau. Gracias.

La esencia de la sierra es serrar. Para relacionarme con ella de forma armoniosa necesito conocerla, respetarla y amarla por lo que es. 

El sufrimiento que produce relacionarme con algo o con alguien, cuya naturaleza no entiendo, no nace de ese algo o alguien sino de cómo vivo yo, en mí, ese encuentro; de cómo lo interpreto. 

En los humanos es más complejo porque estamos muy condicionados por nuestros recuerdos, que en gran parte son interpretaciones de los hechos que vivimos. 

Tendemos a proyectar, una y otra vez, aquello que nos dolió, hasta que somos capaces de ver la esencia de mi propia herida y la esencia de la herida del otro/a. De ahí surge una comprensión amorosa que nos sana y nos libera de nuestros propios juicios y condicionamientos y nos permite relacionarnos desde otro lugar más saludable, entendiendo que no somos tan diferentes, que nos duelen las mismas cosas, que somos uno en esencia. 

Desde una mirada consciente, el conflicto es una oportunidad de mirarnos en el espejo, de seguir conociéndonos a nosotros mismos. 

Para mí, la enseñanza más valiosa es saber que no sé. 

Cuando soy consciente de que no sé, me abro a la experiencia sin juicios; los puedo observar, como a las nubes y sigo sabiendo que no sé. 

Y cuando me llega una claridad, sé que no es mía; que no puedo comprenderla plenamente desde la razón, porque me supera. 

Simplemente acepto que lo que es, ES, sin aferrarme, porque la claridad que experimento no puedo cuestionarla, me impregna y me rindo a su misterio.

Feliz semana. Con amor,

Por: Pau Bori Soucheiron

Compañero de viaje, aprendiz de padre, amigo, hermano.

Inma Alcina

Terapeuta Coach