Por: Lindsey Mackay Robinson

Leer Reflexión 1

 

EL PERDÓN

Dice el curso que perdonar es el privilegio de los perdonados. Perdonar es el eje central de un curso de milagros. Cuando comenzamos a caminar el sendero de la espiritualidad, pensamos que todo va a ser de color rosa, hasta llegar al trabajo del perdón. 

Lo que no perdonamos nos mantiene prisioneros. No siempre es fácil perdonar ni pedir perdón. Lo podemos manejar de distintas maneras y ver desde diferentes ángulos. 

Personalmente, tuve la necesidad de perdonar toda mi vida desde que nací y recibí la desaprobación de mi padre por ser feminina. Mi padre ya no vive en cuerpo pero sé muy bien que me acompaña en el camino del despertar. 

Como ya he dicho en artículos anteriores pasé una infancia difícil. Tomé años en entender las dinámicas disfuncionales que ocurrieron en mi familia. Tuve que entenderlas para poder aceptarlas y perdonarlas. 

Mis padres murieron jóvenes y me dejaron con una sensación de profunda tristeza por no haberlos tratado de adulta. Poder hablar con ellos y preguntarles cómo había sido la vida familiar para ellos. Así, con toda mi confusión y amor por ellos aunque habíamos pasado años de malestar, empecé a comunicarme a través del Espíritu Santo con la voluntad de que sanáramos la relación y energéticamente podamos estar en paz.

Cada mañana me siento nada más levantarme con El Curso y leo la lección del día. Me pongo las manos en el chakra del corazón, cierro los ojos y pienso en la familia de mi infancia. Me quedo así el tiempo que haga falta hasta sentirme volver a la dulzura. Perdono y les pido perdón por todas mis faltas también. Hago este ejercicio con mi familia, mis amigos, con compañeros de trabajo y con algunos vecinos que están en mi vida actual y del pasado.  

UCDM. ConCiencia Magazine

No condenes a nadie verbalmente ni los mantengas en un pensamiento hostil. Nosotros no sabemos por lo que está pasando la otra persona y por lo tanto no podemos juzgar la situación ni nos corresponde.

El Curso dice en la lección 63, “La luz del mundo le brinda paz a todas las mentes a través de mi perdón”.

“¡Cuán santo eres tú que tienes el poder de brindar paz a todas las mentes!  !Cuán bendito eres que puedes aprender a reconocer los medios por lo que esto se puede a través de ti!  ¿Qué otro propósito podrías tener que pudiese brindarte mayor felicidad?…

Ciertamente eres la luz del mundo con semejante función.”

 

Es un honor perdonar y pedir perdón para despejar el camino. Renovar las relaciones anteriores, crecer juntos y seguir adelante con relaciones actualizadas y más unidas que antes. Sería una manera madura de superar dificultades entre personas, pero desgraciadamente no siempre se hace así. 

Hemos de decidir caminar el camino del perdón, no importa por qué y ...

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