Por: Valentín Moreda Martín

Las dos caras de una misma moneda

 

Un día paseando por el campo me detuve por un instante y me paré a reflexionar sobre el hecho de que estaba continuamente en un diálogo de pensamientos, como en una búsqueda de algo bonito, excitante, satisfactorio, algo que me pudiera hacer sentir feliz. 

A la vez, de otra forma negando (aunque alimentando) pensamientos sobre algo que no me gustaría que sucediera, que me incomodara, molestara… Y simultáneamente buscando la resolución del supuesto problema. 

Por consiguiente, la intensa y posiblemente única búsqueda de momentos satisfactorios nos aleja de asumir las experiencias insatisfactorias, negándolas, rechazándolas e incluso ignorándolas como si tratara de algo con lo que yo no tengo nada que ver. Eso nos lleva a vivir un desequilibrio; no experimentando esa situación como algo que tiene la capacidad de mostrarme y proporcionarme la posibilidad de entender, comprender y amar algo que no es entendido, algo que no es aceptado como parte de la vida.

Imagínate por unos instantes si toda esa información o parte de ella la utilizas como fuente de información que te permita mejorar y crecer personalmente. ¿Qué te hace sentir?

Por otra parte, etimológicamente la palabra insatisfacción deriva del latín “insatisfactio” que significa acción y también efecto de no hacer todo lo necesario. Resulta curioso, ¿verdad?

Al mismo tiempo, si nos fijamos en la construcción de la palabra insatisfacción, nos lleva de alguna forma a “introducirnos” en la satisfacción (in – dentro de). De algún modo, es cuestión de asumir que vivimos experiencias satisfactorias y otras insatisfactorias.

satisfaccion, Valentin

Llegados a este punto, por qué no preguntarnos: ¿Cuál es el aprendizaje que nos muestra esta experiencia insatisfactoria?  Y de ese aprendizaje, ¿qué es lo positivo que puedo tomar para mi crecimiento personal?

Algo importante a tener en cuenta es que la solución no llega de la parte mental y lógica. No busques: la solución aparece desde la intuición, para ello mostrarse íntegro es primordial. 

Procura observar lo sucedido como un darse cuenta de qué forma afrontas situaciones en la vida. Recuerda: solo podemos cambiar aquello que reconocemos como nuestro.

Te invito a introducir esta práctica en la vida, de una forma amable, cariñosa y paciente contigo mismo/a.

Cuando el tiempo te oprima, sitúate en el presente y ponte en marcha, la presión se irá. (Sutra de la Era Acuario – Yogi Bhajan)

Por:Valentín Moreda Martín

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