Por: Glutify

Introducción

La sensibilidad al gluten no celíaca (NCGS por sus siglas en inglés: “Non-Celiac Gluten Sensitivity”), se trata de un síndrome que se ha reconocido recientemente caracterizado por tener intolerancia al gluten, sin padecer la enfermedad celíaca clásica.

A lo largo de su estudio, se han sugerido diferentes nombres, tales como “hipersensibilidad al gluten”, “sensibilidad al gluten” y sensibilidad al gluten no celíaca, aunque esta última es la más aceptada hoy en día [1]. 

Manifestación clínica

Se calcula que un tercio de la respuesta sintomática en respuesta a la ingesta de gluten está asociada a la sensibilidad al gluten no celíaca. Normalmente estos pacientes expresan un amplio rango de síntomas tanto intestinales como extra intestinales que aparecen poco tiempo después de la ingesta de alimentos que contienen gluten [2].

Los síntomas que padecen las personas con sensibilidad al gluten no celíaca son similares al resto de patologías relacionadas con el gluten y el trigo, el síndrome de intestino irritable y también a la enfermedad de Crohn [3]. 

Sensibilidad al gluten - Glutify

Algunos de los signos y síntomas intestinales y extra intestinales más comunes son [4]: 

  • Hinchazón, dolor abdominal y epigástrico (en la boca del estómago), diarrea, náuseas, aerofagia…
  • Malestar, cansancio, dolor de cabeza, ansiedad, entumecimiento, dolor muscular y articular…

Diagnóstico

Se trata de un síndrome complejo y heterogéneo en el que su diagnóstico se basa en que los síntomas se asocian a la ingesta de gluten pero se tiene una serología negativa para la enfermedad celíaca. Además los test duodenales histológicos (la biopsia intestinal) es negativa y las pruebas inmunológicas (IgE) son negativas también [1]. Por tanto, el único diagnóstico positivo es la presencia de algunos de los síntomas que padecen las personas con alérgicas al gluten o con enfermedad celíaca, tras la ingesta de alimentos que contienen gluten.

Es importante remarcar que para ser diagnosticado de NCGS, debe haberse descartado previamente la enfermedad celíaca y la alergia al trigo y no diagnosticar de NCGS sin haber realizado previamente una correcta evaluación de las otras patologías [2].

Actualmente, la manera más aceptada de diagnosticar NCGS es el Criterio de los Expertos de Salermo. Se trata de un protocolo que incluye 2 pasos y que se debe comenzar mientras el paciente se encuentre consumiendo gluten (es importante ya que si no está tomando gluten, el diagnóstico se verá modificado en cierto modo). En ambos pasos, la evaluación clínica se realiza mediante un instrumento administrado por uno mismo (los pacientes) que incorpora una versión modificada de la Escala de Clasificación de Síntomas Gastrointestinales (GSRS por sus siglas en inglés)  [4]. A continuación se muestra de manera resumida los pasos.

  • Paso 1: Definición de la respuesta del paciente a una dieta que contiene gluten. La dieta con gluten debe durar al menos 6 semanas en los que se van apuntando los síntomas e ingestas para determinar bien la relación causal y comenzar a establecer dichas asociaciones.
  • Paso 2: Se trata de confirmar el diagnóstico con una dieta libre de gluten evitando cualquier tipo de ingesta de gluten o de alimentos con posibles trazas de gluten. Esto se puede confirmar con una prueba clínica en la que el paciente (o paciente e investigadores, en caso de realizarse un estudio) no sabe(n) si se está tomando o no gluten y se observa si hay síntomas o no, ya que es posible que se dé el efecto nocebo (en este caso se cree que se está tomando gluten y se comienza a sentir signos o síntomas que se relacionan con su ingesta). Este segundo paso comprende 3 semanas en las que la primera semana se realiza la prueba, seguido de una semana de “lavado” y posteriormente una tercera semana con el otro tratamiento. Es decir, primero se puede dar gluten y la tercera semana sin gluten o al revés, para así determinar la posible causalidad.

Conclusiones

A pesar de que los mecanismos patogénicos por los que se comienza a padecer esta intolerancia están lejos de conocerse y entender el porqué, se piensa que puede deberse a una proceso no autoinmune ni alérgico, por lo que es muy importante realizar una buena historia clínica y nutricional para ser diagnosticado. También seguir investigando los mecanismos fisiológicos involucrados para poder tener pruebas de diagnóstico concluyentes.

Actualmente, una vez se diagnostica el desorden, el único tratamiento es llevar una dieta sin gluten, al igual que el resto de patologías relacionadas con el gluten o trigo.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Non-celiac gluten sensitivity: A systematic review.
  2. Diagnosis of gluten related disorders: Celiac disease, wheat allergy and non-celiac gluten sensitivity.
  3. Non-celiac gluten sensitivity: A review.
  4. Diagnosis of non-celiac gluten sensitivity (NCGS): The salerno experts’ criteria.

 

Por: Glutify.

Dietistas y Nutricionistas.