Por: Marcos Molina

GLORIA

Hay algo sagrado en el agua del mar. La sal está en nuestras lágrimas y en el mar. Jesús dijo a los Apóstoles: «Vosotros sois la sal de la tierra» (Mateo, 5:13). El mar ejerce en mí un gran poder terapéutico, transformando positivamente mi estado vital.  Cuando me sumerjo, el abatimiento y las cargas negativas se desvanecen. Cada vez que salgo de nadar o bucear en el mar me noto cambiada, revitalizada.

Un día, el fotógrafo y compañero Marcos me dejó impactada con una de sus obras: un retrato de su amiga Marta realizado en el fondo del mar y que me inspiraba sensaciones muy especiales. Pensé en lo hermoso que sería ser retratada así. Fue él mismo quien me propuso probar la experiencia en una hermosa cala del norte de la isla. Sin conocimientos previos de buceo a pulmón y sin tener una preparación física especial y menos como modelo, me dejé llevar por el artista, iniciando así una serie de sesiones fotográficas, cuyos resultados superaron mis propias expectativas. Me sentí muy a gusto al ver que no hacía falta ser ni una modelo ni experta en inmersiones subacuáticas. Fue necesario practicar para aprender a bucear a pulmón y quitarme miedos. Tras una cierta evolución, he ganado en seguridad y soltura.

There is something sacred  about sea water. Salt is in our tears and in the sea. Jesus said to the Apostles, «You are the salt of the earth» (Matthew 5:13). The sea has a great therapeutic power in me, transforming my vital state for the better. When I swim or dive in the sea, the gloom and negative vibrations vanish. Every time I emerge from the sea I feel myself changed, revitalized.

One day, the photographer and colleague Marcos left me impressed  by one of his pieces : a portrait shot underwater of his friend Marta, which inspired very special feelings in me. I thought how beautiful it would be to be portrayed like that. It was him who suggested we try the experience in a beautiful cove of the north of the island. Without prior knowledge of free diving nor any particular  physical preparation —and even less so as a model—, I let myself be carried away by the artist, initiating a series of photographic sessions, the results of which exceeded my own expectations. I felt very comfortable to see that it was not necessary to be neither a model nor an expert in underwater diving. It took some practice to learn free diving and to let fears go. After a certain evolution, I have improved in self-assurance and ease.

En mi alma hay una bailarina. Me apasiona la danza, ya sea en sincronía con mi grupo habitual al ritmo de una bachata o bien siguiendo el compás de un jazz en la intimidad de mi casa. La ausencia de gravedad que se experimenta dentro del agua tiene algo de mágico. Entre otras cosas, disfruto adoptando mis poses favoritas de danza en la inmensidad del fondo marino. A veces me gusta potenciar un aspecto concreto de mí misma, otras es el fotógrafo quien me sugiere ideas. Dando rienda suelta a su creatividad, él extrae lo mejor de esos efímeros momentos subacuáticos. A menudo es necesario repetir varias veces la «coreografía» hasta conseguir el resultado deseado. Marcos es muy exigente y se esfuerza en captar exactamente lo que busca. 

Reconozco en mí ciertas carencias, que mi compañero de aventuras sabe suplir con su apnea experimentada y técnica fotográfica. Las sesiones pueden llegar a prolongarse una jornada entera y acabamos físicamente agotados. Cuando llega el momento en que recibo la selección final de fotografías, todo el esfuerzo se ve compensado. Las imágenes me transportan automáticamente al profundo silencio y a la sublime belleza del fondo del mar, un mundo fascinante que desconocemos y que, gracias a esta experiencia, me gusta pensar que he formado un poco parte de él.

There is a dancer in my soul. I am passionate about dance, either in synchrony with my usual group to the rhythm of a bachata or following the rhythm of jazz in the privacy of my home. The absence of gravity experienced in the water has something magical. Among other things, I enjoy adopting my favorite dance poses in the immensity of the seabed. Sometimes I like focusing in a specific aspect of myself. The photographer is always suggesting ideas to me. By unleashing his creativity, he extracts the best of those ephemeral underwater moments. It is often necessary to repeat the «choreography» several times until the desired result is achieved. Marcos is very demanding and strives to capture exactly what he is looking for.

I recognize in myself certain shortcomings. The artist knows how to compensate them with his experienced apnea and photographic technique. The sessions can last an entire day and we end up physically exhausted. When the time comes and  I receive the final selection of pictures, all the effort is compensated. The images transport me automatically to the deep silence and the sublime beauty of the sea floor, a fascinating and unknown world.Thanks to this experience, I like to think that I have been part of that world in some way.

MARCOS

Mi pasión por la naturaleza me llevó, desde muy joven, a establecer un vínculo íntimo con la montaña y el mar.

La posibilidad de contemplar los fondos marinos sin más ayuda que una máscara y un par de aletas, me motivó a practicar el buceo a pulmón desde muy joven, expresamente para gozar de la belleza del paisaje submarino.

El mar es un medio hostil para el ser humano, pero ello no representa un obstáculo para disfrutar de sus fondos, al menos en breves y repetidas inmersiones. La luz bajo la superficie inmediata del mar adquiere unas características muy peculiares. Rayos de sol convergentes, burbujas, algas y microorganismos en suspensión generan hermosos ambientes visuales que me sugieren escenas de fantasía y que excitan enormemente mi imaginación. A diferencia de la fotografía de paisaje —regida por criterios muy estrictos—, en el retrato, me permito elaborar un trabajo mucho más libre.

My passion for nature took me, from a very young age, to establish an intimate bond with the mountain and the sea.

The possibility of contemplating the seabed with the only help of a mask and a pair of fins, motivated me to practice apnea, expressly to enjoy the beauty of the underwater landscape.

The sea is a hostile medium for human beings, but this does not represent an obstacle when it comes to enjoying it, at least in brief and repeated dives. The light beneath the immediate surface of the sea is very unique. Converging sunbeams, bubbles, algae and microorganisms in suspension generate peculiar visual environments that suggest fantasy scenes that greatly excite my imagination and creativity. Unlike landscape photography, which is governed by very strict criteria, when working on portraits I allow myself much more freedom.

Gloria es una entusiasta de la naturaleza. Nuestra primera sesión en el mar originó una larga sucesión posterior, con resultados tan satisfactorios como variados. Una vez  lograda la necesaria sinergia entre modelo y fotógrafo, ambos intentamos prolongar todo lo posible esa magia, dándolo todo en cada sesión.

Me gusta trabajar en el mar desde junio a octubre. La elección de la localización y la luz determinarán la atmósfera de la fotografía. Busco fondos variados y aguas diáfanas. En una sesión, primero estudio la escena. A continuación, entre ambos, preparamos un sencillo «guión» de actuación. Finalmente, a base de inmersiones, trabajamos una idea concreta hasta plasmarla lo mejor posible. Asumiendo las limitaciones de mi equipo fotográfico, obtengo el máximo partido llevándolo al límite.

En mis sesiones submarinas no veo un ser humano, sino una sirena. Una amiga surgida del mundo abisal, fantástica y etérea, que se deja retratar efímeramente. Tampoco veo rocas, arena y algas, sino un soberbio decorado natural de luces, colores y texturas.

Para mí, la máxima expresión del retrato humano es el desnudo. Es el estado natural, representa la pureza y constituye la perfecta integración del ser humano con la naturaleza. También me gustan las piezas mínimas o bien una indumentaria sencilla y vaporosa. Un cabello largo y suelto es un excelente plus.

El buceo a pulmón o apnea es una actividad deportiva de riesgo y es importante tener un buen dominio de ella para relajarse y disfrutar de la sesión fotográfica. Unas personas requieren más tiempo que otras para aprender a practicarla. En la fase inicial, el factor psicológico limita más que las habilidades físicas. Una vez superados los lógicos temores, rápidamente se avanza para afianzarse.

El mar, una vez te ha hechizado, te atrapa en su red para siempre

 – Jacques Cousteau

 

Gloria is an enthusiast of nature. Our first session in the sea gave rise to a long succession later on, with results as satisfactory as varied. Once the necessary synergy between model and photographer has been achieved, we both try to prolong this magic as much as possible, giving our best in every session.

I like to work at sea from June to October. The choice of location and light will determine the atmosphere of the photograph. I look for varied underwater landscapes and clear water. In one session, I first study the scene. Then, between the two, we prepare a simple performance «script». Finally, one dive after another, we quickly work on a specific idea until I ensure the best possible results. Assuming the limitations of my photographic equipment, I get the most out of it by taking it to the limit.

In my underwater sessions I do not see a human being, but a mermaid. A friend emerged from the abyssal world, fantastic and ethereal, which lets me portray her for a moment. Nor do I see rocks, sand and seaweed, but a superb natural decoration of lights, colors and textures.

For me, the highest expression of the human portrait is a naked one. It is the natural state, representspurity and constitutes the perfect integration of human being with nature. I also like minimal costumes or simple and vaporous clothing. Long, loose hair is an excellent plus.

Free diving or apnea is a risky sport  and it is important to have a good command of it in order to relax and enjoy the photo shoot. Some people require more time than others to learn to practice it. In the initial phase, the psychological factor is more limiting  than the person’s actual physical abilities. Once the logical fears are overcome, one quickly advances to a self-assured level.

“The sea, once it casts its spell, holds one in its net of wonder forever.”

 – Jacques Cousteau

Copyright de todas las fotografías: Marcos Molina Gilfillan

Por: Marcos Molina

Fotografo de Montaña