Por: Carlos Velilla Lon

INTRODUCCIÓN

Este artículo hace referencia al trabajo de Arnold Schönberg1 (1874-1951) como pintor, faceta poco conocida pero sí difundida a través de excelentes exposiciones, tanto en vida como póstumamente. La última Arnold Schönberg. Peintre l’âme en el museo MahJ de París en 2016. En Barcelona se pudo visitar en 1992 Arnold Schönberg Pintures i dibuixos, exposición que venía de Viena, Colonia, Manchester, Berlín y Milán.

Schönberg contesta a la primera carta de Wassily Kandinsky (1866-1944) para decirle que también era pintor y que quería hablar de arte con él. 

Con especial interés se tratan las relaciones que se establecen en su vida: pintura y música, idea y estilo, arte y vida, tonalidad y atonalidad, lo establecido y lo nuevo. Las dudas ante unos años dolorosos por el derrumbamiento del Imperio y la aparente paz.  El dolor en las vanguardias de este principio de siglo XX. La importancia de los encuentros y la extensa correspondencia con Kandinsky y otros artistas. 

La búsqueda del arte total. La relación entre el libro de Kandinsky De lo espiritual en el arte (1912) y el que publica al mismo tiempo Schönberg, su Tratado de la armonía (1911). A pesar de las diferencias conceptuales, ambos van hacia una misma intención: la creación desde el interior del individuo. Nacen al mismo tiempo la música atonal y el arte abstracto. 

Se aborda a Schönberg como músico, pedagogo, escritor, inventor, escenógrafo, diseñador y pintor. 

 

Palabras clave: Arnold Schönberg, Schoenberg, Música, Arte, Dodecafónica, Atonal, Pintura, Expresionismo, Kandinsky.

 

ABSTRACT

This article is about the work of Arnold Schönberg1 (1874-1951) as a painter, a little known facet, but a skill which has shown in excellent art expositions, both in life and posthumously. The last Arnold Schönberg. Peintre l’âme in the MahJ Museum (le musée d’art et d’histoire du Judaïsme) in París in 2016. In Barcelona in 1992: Arnold Schönberg Paintings and drawings (pintures i dibuixos). The collection of art work, an exhibition that came from Vienna, Cologne, Manchester, Berlin and Milan. 

Schönberg answers the first letter from Wassily Kandinsky (1866-1944), and tells him he was a painter, too, and wanted to speak to him about art.  

These works reveal the relationships that he established in his life: painting and music, idea and style, art and life, tonality and atonality, the established and the new.  The doubts faced during some hard years due to the fall of an empire and the apparent peace. Pain in the vanguards at the beginning of the twentieth century. The importance of their meetings and the extensive correspondence with Kandinsky and other artists. 

The quest for total art. The relationship between Kandinsky’s book “The Spiritual in Art” (1912), which he delivered to the printer’s at the same time as Schönberg published his ”Treaty on harmony” (1911); despite their conceptual differences both have a common intention: to create from inside the individual’s interior. At the same time, atonal music and abstract art were born.  

Schönberg was spoken of as a musician, teacher, writer, inventor, scenographer, designer and painter. 

 

Key words: Arnold Schönberg, Schoenberg, Music, Art, Dodecaphony - 12 note serialism, Atonal, Painting, Expressionism, Kandinsky.

 

"El arte es el grito de aquellos que  se preocupan por el destino de la humanidad."

 

YO TAMBIÉN PINTO

El 2 de enero de 1911, se celebra en el Hotel Vier Jahreszeiten de Múnich un concierto2 del músico austriaco Arnold Schönberg (Imagen 1), al que asisten entre el público un grupo de cinco amigos pintores: Franz Marc que es quien compra las entradas, Wassily Kandinsky, Gabriele Münter, excelente pintora y compañera de Kandinsky, Alexej von Jawlensky, pintor ruso de origen aristocrático que fue a Múnich para conocer a Kandinsky y su novia Marienne von Werefkin, también rusa. Todos ellos serán componentes del grupo Der Blaue Reiter3, que pocos meses después crearán Marc y Kandinsky. 

Tras el concierto los cinco amigos se van a tomar unas copas y hablan de lo que han escuchado conmocionados. Conocían la música de Schönberg y habían leído Los Aforismos, publicados en la revista Die Musik4 a principios de  octubre de 1910. Dice en el primero de los aforismos:

El arte es el grito de aquellos que  se preocupan por el destino de la humanidad. De los que no están de acuerdo con él. De los que no sirven con indiferencia al motor de las "fuerzas oscuras",  sino que se implican en la rueda actual para entender su construcción. De aquellos que no apartan la vista para protegerse de las emociones, sino que abren los ojos para hacer lo que hay que hacer.  De aquellos que, sin embargo, a menudo cierran los ojos para percibir lo que los sentidos no pueden transmitir, para ver en su interior lo que solo ocurre fuera. Y en su interior está el movimiento del mundo. Sólo la resonancia sale al exterior: la obra de arte.5

(Imagen 1.) Cartel del concierto de 2 de enero de 1911 en Múnich.

(Imagen 1.) Cartel del concierto de 2 de enero de 1911 en Múnich.

 

El  que queda más impresionado es Kandinsky, el más entendido en música: desde niño tocaba el violonchelo y posteriormente el piano. Tal vez durante el concierto, o días después, dibuja dos bocetos que utiliza para la realización del conocido cuadro Impresión nº 3 (Concierto) 1911 (Imagen 4), ya de concepto casi abstracto. El primer boceto (Imagen 2) lo realiza desde la clásica visión de la representación, esquemático pero con detalles y el segundo (Imagen 3), que esboza la misma escena, es más libre y sintético. Este concierto le da fuerzas a Kandinsky para decidirse por la abstracción o, como él decía, “lo concreto”. Observa que su pintura está en un camino similar al de la música de Schönberg. Como se ha visto  en el aforismo, Schönberg habla de la importancia del mundo interior y pide que nos dejemos llevar por esa inmensidad que hay en nuestro interior. Luego se verá cómo Kandinsky y prácticamente todo el grupo Der Blaue Reiter, está en el mismo lugar vital y conceptual. 

 

(Imagen 2.) Kandinsky, 1º boceto para Impresión III (Concierto)

 

(Imagen 2.) Kandinsky, 1º boceto para Impresión III (Concierto) (1911),  Lápiz sobre  papel. 10 x 14, 9 cm, Centro Pompidou, París.

 

(Imagen 3.) Kandinsky, 2º boceto para Impresión III (Concierto)

 (Imagen 3.) Kandinsky, 2º boceto para Impresión III(Concierto)  (1911),  Lápiz sobre  Papel. 10 x 14, 8 cm, Centro Pompidou, París.

 

(Imagen 4.) Kandinsky, Impresión nº 3. (Concierto) (1911),Óleo sobre tela. 77,5 x 100 cm, Städtische Galerie im Lenbachhaus, Múnich.

(Imagen 4.)  Kandinsky, Impresión nº 3. (Concierto) (1911),Óleo sobre tela. 77,5 x 100 cm, Städtische Galerie im Lenbachhaus, Múnich.

 

Recordemos que Viena era el centro de un imperio caduco y se necesitaba una salida de ese Imperio agobiante en el que no pasaba nada nuevo y que es en este principio de siglo, en el que nacen renovadas formas de ver el mundo. En esta sociedad de 1900 se expanden y conviven las nuevas teorías: las ya asumidas concepciones del mundo de Friedrich Nietzsche, los antecedentes de las vanguardias en la poesía de Stéphane Mallarmé y como lógica evolución nacen en Viena La Secesión con Gustav Klimt, Koloman Moser, Joseph Maria Olbrich, Carl Moll entre otros y en 1903 la creación de los talleres Wiener Werkstätte con Gustav Klimt, Egon Schiele y Oskar Kokoschka y  fundamentalmente el conocimiento de La Teoría de la relatividad especial de Einstein editado en 1905; el Yo, los impulsos vitales, el inconsciente y La interpretación de los sueños de Sigmund Freud,  publicado en 1900; la singularidad de la persona con Otto Weininger6 que desarrolla en Sexo y Carácter, editado en 1902, libro que tanto impresionó a Karl Kraus o Ludwig Wittgenstein. 

La atonalidad7, el dodecafonismo y el Tratado de la armonía de Schönberg de 1911;  la abstracción y De lo espiritual en el arte de Kandinsky, fue escrito en 1911. Teorías esenciales para entender lo que está aconteciendo al principio del siglo XX. Varios ismos conviven y dan sentido a los cambios que están ocurriendo: Japonismo, Modernismo, Simbolismo, Expresionismo (Die Brücke, Der Blaue Reiter), Fauvismo, Cubismo, Futurismo, Dada, y Constructivismo, entre otros.

 

PARTICIPA EN DER BLAUE REITER 

(Imagen 6.) Marc y Kandinsky con la xilografía de la portada

(Imagen 6.) Marc y Kandinsky con la xilografía de la portada del Almanaque.

 

(Imagen 7.) Portadel Almanaque

(Imagen 7.) PortadA del  Almanaque.

 

La correspondencia entre Kandinsky y Marc (Imagen 6), publicada por primera vez en 19838, da información de un acontecimiento artístico cuya gestación no se conocía demasiado, Der Blaue Reiter y la publicación del Almanaque (Imagen 7), ya que el grueso del trabajo se realizaba en sus propias casas, entre Murnau y Sindelsdorf, en las numerosas visitas que se hacían tras recorrer caminando o en bicicleta los catorce  kilómetros que separaban ambas ciudades.

Tampoco se puede olvidar la correspondencia entre Franz Marc y August Macke, llena de aclaraciones artísticas sobre cómo debería construirse Der Blaue Reiter y los excelentes debates sobre el arte africano, el arte oriental y el arte y la música en general, así como sobre la guerra. Los dos murieron muy jóvenes en el primer año de la I Guerra Mundial, Marc con 36 años y Macke con apenas 27. En un principio el alistamiento a la guerra fue fervoroso por parte de casi todos los jóvenes, como única salida para el país. Más tarde descubren el engaño de esta guerra, pero demasiado tarde para ellos y para varios millones de personas más. 

Hay una carta del 14 de enero en la que Marc le escribe a Macke justo después del concierto. Se queja de que a lo largo de la actuación padecieron la falta de respeto del público, que no paraba de carraspear, de mover las  sillas y que no dejaba escuchar con tranquilidad la música. Más adelante añade:

¿Te puedes imaginar una música en la que la tonalidad (es decir, el mantenimiento de un tono fundamental) estuviese totalmente abolida? Me acordé de las grandes composiciones de Kandinsky, que no permite ningún rastro de tonalidad (…) y también pensé en sus "manchas a saltos", al escuchar esta música, que deja que  cada tono emitido quede confiado a sí mismo (¡una especie de lienzo en  blanco entre las manchas de color!). Schönberg parte del principio de que los conceptos de consonancia y disonancia no existen en absoluto. Una llamada  disonancia es sólo una consonancia más distante. Una idea que me preocupa constantemente cuando pinto: No es necesario que los colores complementarios aparezcan de la misma manera que en el prisma, pero uno puede "desmontarlos" en la medida de lo posible. Las disonancias parciales que resultan de esto son una vez más abolidas en la apariencia de todo el cuadro y parecen consonantes (armoniosas) siempre y cuando sean complementarias en su propagación y fuerza. (…)

El objetivo de "lo más profundamente deseado" es, por supuesto, sacar a la luz la obra sin pensamiento teórico, puro instinto de color sano, como lo hicieron todos los pueblos primitivos. (…)

Schönberg, al igual que la Asociación, está convencido de la irresistible disolución de las leyes europeas del arte y la armonía, (…)10

Como se ha mencionado antes, el que queda impresionado con este concierto es Kandinsky, que a pesar de su timidez se atreve a escribir a Schönberg una carta el día 18 de enero:

Estimado profesor

Disculpe que me dirija a Ud. de este modo tan simple y directo, a pesar de no tener el placer de conocerle personalmente. Acabo de escuchar su concierto y me he colmado de una profunda y auténtica alegría. Ud., naturalmente no me conoce a mí, es decir, mis trabajos, ya que no expongo mucho y solo expuse una vez brevemente en Viena, ya hace años (Secesión). Sin embargo, encuentro tantas coincidencias en nuestros afanes, en nuestros pensamientos y sentimientos, que me siento con derecho a expresar mi simpatía.

En sus obras ha hecho Ud. realidad aquello que yo, de forma incierta desde luego, he estado buscando en la música con tanto anhelo. Ese caminar independiente de los propios destinos, de la vida propia de las distintas voces que hay en sus composiciones, es exactamente lo que también yo intento encontrar en la pintura (…).

Pienso que la armonía en nuestros días no hay que buscarla por la vía de lo “geométrico”, sino por lo directamente anti-geométrico, ilógico. Y éste es el camino de las “disonancias en el arte”, tanto en la pintura como en la música. Pues la disonancia actual de la pintura y la música no es otra cosa que la consonancia del “mañana”.11

Al final de la carta le recuerda el envío de una carpeta con un par de fotografías de sus penúltimos cuadros.

Kandinsky entendía las “disonancias”12  no como antítesis de consonancias sino como conceptos que conviven para que nosotros podamos crecer. Schönberg lo tenía muy claro y decía que cuando se toman como antítesis es un error.

Schönberg le contesta el 24 de enero agradecido por las fotografías de los cuadros que le ha enviado y le confiesa que le han encantado. Pero lo interesante de la carta de Schönberg es cuando afirma:

A mis obras les está vetado, de momento, ganarse a las masas. Pero con más certeza conquistan al individuo. Y me colma de dicha ver que es un artista que crea en otra parcela del arte, quién encuentra relación conmigo. Seguro que entre los mejores de los que hoy en día se afanan en sus trabajos, existen relaciones y similitudes desconocidas, que no son casuales. 

(…) Lo entiendo perfectamente y estoy seguro de que coincidimos en ello. Y, además, en lo fundamental. En lo que Ud. llama lo “ilógico” y yo denomino la “eliminación de la voluntad consciente en el arte”. 

(…) el arte  pertenece al inconsciente, ¡Uno debe expresarse! ¡Hay que expresarse directamente! Nunca expresar sus gustos o su educación  o su inteligencia, sus conocimientos y su saber hacer. Jamás estas atribuciones adquiridas.

(…) Ya le dije que la carpeta me ha gustado mucho. Lo que de momento entiendo menos son las fotografías. Habría que verlo en color. Por eso me resisto yo a enviarle fotos de mis cuadros. Tal vez no sepa Ud. que yo también pinto. Pero para mí tiene tanta importancia el color (no el color “bonito”, sino el expresivo, expresivo en su armonía), que temo me quede incomprendido al ver las reproducciones. Mis amigos creen en ello, pero yo me siento inseguro. Sólo si le interesa mucho le mandaría algunas cosas. Aun siendo mi pintura muy distinta, estoy seguro de que Ud. lograría encontrar en ella coincidencias.13

¿Qué es lo no adquirido? Descubrirlo es el trabajo del que se parte cuando es lo “propio” lo que se puede dar. Desprenderse de lo que no es del individuo creador, eliminar esa carga que frena y no permite que la obra se cosifique para ser arte. El inconsciente que se hace consciente al mismo tiempo o casi simultáneamente. Lo mismo ocurre con las disonancias y las consonancias.

Esta existencia de “relaciones y similitudes desconocidas, que no son casuales” ocurre cuando se vive plenamente  el momento que a uno le ha tocado vivir y de él nacen trabajos que se relacionan de una manera natural en diferentes países, tal  como pasó en el principio del s. XX. Se aprecian coincidencias alrededor de una búsqueda similar entre escritores, músicos, pintores, científicos, arquitectos  y filósofos: Arnold Schönberg, Sigmund Freud, Albert Einstein, Otto Weininger, Hugo von Hofmannsthal, Wassily Kandinsky, Ludwig Wittgenstein, Rainer Maria Rilke, Georg Trakl, Robert Musil, Arthur Schnitzler, Thomas Mann, Franz Kafka, Karl Kraus, Adolf Loos, James Joyce, Pablo Picasso, Man Ray, Kazimir Malévich, Raymond Roussel y Marcel Duchamp entre otros. Todos comenzaron con disonancias.

Es interesante ver cómo se transforman los conocimientos y las teorías para abrir los límites en los que están encorsetadas las artes. Nuevas ideas que se llevan a cabo de una manera contundente sin reticencias y sin preocuparse de que la sociedad no las entienda. Kandinsky decía que limpiaba constantemente los escupitajos que el público lanzaba sobre los cuadros expuestos de Franz Marc. Solo hay que observar cómo Schönberg, tan vilipendiado, insultado constantemente tanto por su pintura como por su música, sigue su trabajo con un profundo tesón, aunque dolido. Entristece ver desde la actualidad la injusticia que se hizo a uno de los grandes puntales de la música del s. XX. En una carta de 1915 a su amigo el pianista y director de orquesta Alexander Siloti le dice que está contento porque en plena guerra los diarios ya no le insultan.  Y añade:

He llegado a ser indiferente a los insultos de la opinión pública y por supuesto nunca me he inclinado a hacer algo que esté fuera de las exigencias puramente musicales de mis obras.14

 

PRIMERA EXPOSICIÓN

Schönberg se declara pintor y como tal hay que estudiarlo. Primero conocerlo a través de su trayectoria hasta el inicio de la Gran Guerra. Como músico comenzó de una manera muy personal, tocando el violín desde los ocho años, oyendo bandas militares y orquestas por la ciudad de Viena.  A los nueve años escribe los primeros esbozos de composición musical; estudia con el prestigioso músico Alexander Zemlinsky quien fue...

 

 

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