Castellfollit De La Roca

Justas Medievales en Besalú

 

Sí, buscamos lo sorprendente, lo inusitado, lo fantástico, la conjunción mágica de los colores, de los seres humanos, de sus muros y de sus contenedores exquisitos, donde la vida se despliega enlazada con las memorias de la tierra y de aquellas, que tal vez tuvieron lugar, o son producto ahora, de fantasiosos recordatorios. Resuenan los tambores, y en la plaza mayor se realizan con honores la presentación de los combatientes, acompañados con guirnaldas y estandartes, indicando la procedencia de las casas nobles de los combatientes, prestos a luchar por la victoria, y sangrantes y heridos tendrán sus recompensas.

Rumbo a la Garrotxa

El autobus parte de Girona y se inicia un recorrido en ascenso y cuando menos pensamos el autobus toma una curva y comienza a emerger a nuestra visión, el maravilloso risco de basalto, que sostiene con determinación la ocurrencia del ingenio humano:Castellfollit

Es un túnel del tiempo por el que viajamos, la magma solidificada de Castellfollit es solo un paso del viaje iniciático que nos lleva a otros encuentros: increíbles arquitecturas del medioevo nos esperan. Solo falta que el puente románico de Besalú salga a nuestro paso.

Olot no es una ciudad, es una inspiración pirenaica, es aire fresco, que aún lleva la temperatura de las nieves, y los ojos, bien podrían ser rasgados por una navaja de Buñuel y Dalí, al ver sublimes paisajes.

Jaime Xibillé Muntaner.

Doctorado en Historia & Arte.